Jonathan
Moya Galleguillos y Luis Belmar Salazar fueron llevados ante el Juzgado
de Garantía de Punta Arenas, para ser formalizados por el delito de
robo por sorpresa, luego de cometer un hecho en el sector centro de
Punta Arenas.
Durante
la audiencia, la fiscal del Ministerio Público le comunicó a los
imputados que se iniciaba una investigación en su contra, por los hechos
ocurridos a las 4.40 horas de la madrugada de ayer, en Avenida España,
pasado República.
Según
indicaron desde la Fiscalía, el conductor de un automóvil particular
circulaba por Avenida España en dirección al norte, al pasar por la
intersección de calle República de Punta Arenas, sorpresivamente un
sujeto saltó hacia la calle, haciendo que el conductor detenga su marcha
de manera sorpresiva, para evitar provocar un accidente de tránsito.
Ante
ello, el sujeto se acercó al conductor, donde procedió a solicitarle
dinero, señalando que necesitaba retornar a su hogar, tocándole en
reiteradas oportunidades el hombro como medida de precaución.
En
una fracción de segundos, el otro imputado se subió al lado del
acompañante, y con una movida rápida, se apoderó de un costoso celular
perteneciente al conductor, que mantenía sobre el tablero del vehículo.
Al
efectuar una rápida revisión ocular, el chofer se percató que su móvil
había sido sustraído, comenzando a huir del lugar los imputados,
alcanzando a tomar a uno de ellos, pudiendo reducirlo.
Para
su fortuna, a esta hora circulaba una patrulla de Carabineros, quienes
fueron informados de lo ocurrido, procediendo a la detención del primer
imputado, y contando con las características del segundo sujeto,
procedieron a buscarlo, encontrándolo a pocas cuadras del lugar.
La
fiscal Rina Blanco, con estos antecedentes solicitó la prisión
preventiva para los involucrados en el hecho, considerando además que
ambos mantenían una serie de antecedentes.
Sin
ir más lejos, el miércoles, el imputado Moya Galleguillos fue
formalizado por dos delitos, el primero, por un delito de amenazas en
contexto de violencia intrafamiliar, y el segundo, por el delito de
receptación, luego de que la SIP de Carabineros determinara que el
sujeto mantenía en su poder dos computadores, que habían sido sustraídos
al Sername en enero pasado.
Con
todos estos antecedentes, más los anteriores, la fiscal argumentó la
solicitud de prisión preventiva y pese a que la defensa se opuso, el
juez terminó enviando a los dos imputados a la Cárcel de Punta Arenas,
considerando además que no tenían domicilio fijo, lo que fue un elemento
considerado por el magistrado al momento de tomar la determinación.
Cabe
indicar que si los imputados cancelan la suma de 500 mil pesos cada
uno, podrían salir en libertad, siendo ingresados a la Cárcel de Punta
Arenas, por el lapso de dos meses que se decretó para el cierre de la
investigación.
Los dos imputados fueron enviados a la Cárcel de Punta Arenas como medida cautelar.