Un grupo de hinchas de Colo Colo celebraba en la Plaza de Armas Muñoz Gamero el triunfo de su equipo ante la Universidad de Chile, disputado en el Estadio Monumental, en Macul. A esa misma hora, decenas de hinchas azules se desplazaban, desde el sector sur, en medio de cánticos y con banderas por Avenida España rumbo al centro de Punta Arenas.
Aquello era la antesala de lo que se veía venir y que no podía ser otra cosa que enfrentamientos entre los barristas. No pasaron más de 20 minutos cuando la violencia se instaló y desató en el sector de la plaza. Los hinchas de la U llegaron hasta la esquina de José Nogueira con Fagnano, desde donde comenzaron a lanzar piedras en contra de los barristas albos. Tras esto vino el enfrentamiento.
En medio de la gresca, dos patrullas de Carabineros llegaron para intervenir, sin embargo, la acción también fue repelida por los barristas por medio de piedras que causaron daños a las unidades policiales.
Personas ajenas a las celebraciones, que a esa hora recorrían los lugares patrimoniales de Punta Arenas, se manifestaron molestos por el poco contingente de Carabineros que existían en el centro, que no intervino al verse sobrepasado. La impunidad con la que actuaron los hinchas hizo que los transeuntes debieran huir y refugiarse ante la andanada de piedras y objetos contundentes.
En cuanto a los incidentes, los hinchas albos -mucho mayor en número- se vieron sorprendidos por el ataque con objetos contundentes, cayendo mucho de ellos, por los golpes, heridos, sangrantes e, incluso, siendo despojados de sus camisetas y ropas, que como trofeo eran mostrados por sus agresores para las cámaras de sus celulares.
Al hospìtal
Uno de los hechos más violentos se registró en el sector de calle Bories con Waldo Seguel, donde tres hinchas del equipo universitario atacaron con piedras a un joven, al cual dejaron ensangrentado en el suelo. La víctima debió ser rescatada por sus propios amigos, quienes tras el hecho lo trasladaron hasta un domicilio del sector de Playa Norte, donde minutos después debió ser atendido por personal del SAMU y trasladado hasta el Hospital Clínico de Magallanes. De acuerdo a lo informado desde el centro asistencial, el joven presentaba una herida contusa en el cuero cabelludo con abundante sangrado.
Mientras tanto, en calle Bories, entre José Menéndez y Waldo Seguel, otro hincha del Colo-Colo fue agredido con golpes de pies y puños por parte de dos barristas de la U, quienes le arrancaron su camiseta y lo dejaron tendiendo sobre le vereda. Fue auxiliado por transeuntes.
Otra agresión fue protagonizada por una mujer y un hombre, quienes con piedras atacaron a un joven en plena Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero, para luego huir hasta otro sector donde se originaban más disturbios, sumándose a otros actos violentistas.
Contra Carabineros
Las personas que no estaban involucradas en las celebraciones, concurrieron hasta dependencias de Carabineros en calle Waldo Seguel, para ponerse a salvo del enfrentamiento y no ser alcanzados por las piedras y trozos de cemento que eran ocupados. Sin embargo, hasta la puerta de la unidad policial llegó un grupo de hinchas azules que comenzó a increpar a un funcionario de Carabineros, por lo que se vio obligado a cerrar las puertas para escapar de las piedras que comenzaron a lanzar en contra del edificio.
La tranquilidad al centro de Punta Arenas recién retornó cerca de las 16 horas. Atrás quedaban los heridos, vidrios destrozados, y daños a la propiedad pública y privada.
Una situación grave fue la que vivió una mujer de 50 años, quien mantenía su auto estacionado en pleno centro, no pudiendo subirse por los incidentes. Por ello debió refugiarse en una farmacia, viendo con impotencia como uno de los piedrazos destruyó la luneta de su vehículo. Luego de unos minutos, la mujer concurrió entre lágrimas a Carabineros, donde estampó la denuncia por los daños sufridos.
Uno de los vidrios de la Galeria Palace resultó dañado luego de ser golpeado por una de las piedras, misma situación que vivieron varias de las tiendas del centro de Punta Arenas, que sufrieron el embate de los barristas, quienes desenfrenados y, muchos de ellos, en manifiesto estado de ebriedad, protagonizaron uno de los enfrentamientos más violentos que se haya vivido en el centro de Punta Arenas.
En el encuentro anterior jugado entre ambos equipos, al igual que en versiones anteriores, también se registraron enfrentamientos, los cuales fueron controlados por personal de Fuerzas Especiales de Carabineros, quienes actuaron con el carro lanza agua, logrando evitar mayores conflictos. Ello, ayer no ocurrió.
Los antecedentes fueron puestos a disposición de la Fiscalía. Por estos distrubios, no hubo detenidos.