Una millonaria estafa está
investigando la Fiscalía en contra de un supervisor de una empresa constructora,
quien junto a su esposa e hija habrían ocasionado perjuicios por más de 80
millones de pesos.
Ayer, en la audiencia de
formalización de la investigación, la fiscal Alejandra Guevara les indicó a
Juan Carlos Prieto Monsalve, de 43 años, y Ximena Patricia Navarro Díaz, de 45
años, que se iniciaba una investigación por los hechos que ocurrieron mientras
el imputado se desempeñaba como empleado de la empresa Sociedad Comercial
Constructora Impex Ltda, de propiedad de Juan Santiago Guzmán. En dichas circunstancias,
se señala que el imputado que estaba a cargo del pago de las remuneraciones del
personal, confeccionaba planillas del total mensual que debían cancelar a cada
trabajador realizando la suma de la totalidad de las faenas realizadas.
Se indicó en la audiencia, que a
partir del año 2010 se confeccionó un sistema que facilitaba el pago de las
remuneraciones, que era llevado a diferentes bancos, situación que el imputado
efectuaba con un control aleatorio de las planillas, que consistía en revisar si
el valor mensual coincidía con los días trabajados por los trabajadores. Según
la Fiscalía, el imputado con estos antecedentes, pudo elaborar un sistema para
burlarlo y obtener dinero en perjuicio de la empresa, en beneficio de su
familia.
Forma de actuar
La fiscal Alejandra Guevara le
explicó al Tribunal que desde el año 2010, el imputado venía realizando estos
controles en las planillas, consistente en chequear a cada trabajador que sus
montos se condijera con sus trabajos mensuales, ajustándolos, pero en la
sumatoria total colocaba una suma excesiva mayor a la realidad.
En otro de los hechos, se señala
que el imputado colocaba trabajadores inexistentes, incluso colocando el RUT de
él o su grupo familiar para poder cobrar estos dineros en el banco.
Se indicó además que el imputado
se colocaba como trabajador de la constructora alternado su segundo apellido o
nombre, pero manteniendo la integridad de su cédula de identidad para poder
cobrar en el banco, sin tener problemas de retirar de dinero.