A
todas ellas concurrió personal de Carabineros y Bomberos de la 7°
Compañía. Sin embargo, ninguna de estas alarmas generó más que pánico
porque en todas ellas los mismos afectados por el gas fueron quienes
tomaron las precauciones.
En
el jardín, las tías, a eso de las 07 de la mañana, sintieron el olor y
llamaron a Gasco para cortar el suministro. Incluso sacaron a los niños
para evitar malos ratos.
En
el segundo evento de fuga de gas, que se dio en Mechanic Shop, solo una
persona se vio afectada por la emanación. No obstante, para ser las 17
horas y estar atendiendo al público, los mismos encargados del local
tomaron las precauciones, cortando ellos mismos el gas.
Finalmente,
a eso de las 19 horas, un hogar en la calle Martínez de Aldunate
movilizó a Bomberos para controlar la situación, pero que, una vez, más
se quedó solo en un amague y no pasó a mayores gracias a la precaución
principal de los mismos habitantes de la casa.