Se
trata del Daniel Gonzalo Zalazar, maestro de taekwondo, quien la
madrugada del 23 de octubre del año pasado llegó hasta la casa de su ex
pareja Claudia Arias (29 años) y luego de una acalorada discusión
terminó asesinándola, lo mismo hizo con la tía y la abuela de la mujer,
Marta Ortiz (53) y Silda Vicenta Díaz (90). No conforme con ello, hirió
gravemente a dos de los tres hijos de Arias que se encontraban en la
casa, intentándo luego incendiar el inmueble.
El
llamado “autor de la masacre de Godoy Cruz” (ciudad de la provincia de
Mendoza) nació hace 30 años en Río Gallegos, Santa Cruz. Había llegado a
Mendoza hace aproximadamente 10 años y vivía con su hermana en un
departamento en la capital mendocina.
De
acuerdo con los registros de la Justicia argentina el hombre no tenía
antecedentes por delitos ni denuncias por violencia de género.
Había
estudiado la carrera de Medicina en la Universidad de Mendoza, pero no
completó los estudios aduciendo falta de recursos. Vivía de lo que
ganaba con sus clases como instructor de artes marciales y trabajando en
un polideportivo del barrio La Estanzuela, en Godoy Cruz, cerca de la
casa donde desató la tragedia.
Los
tres hijos mayores de Claudia, la joven asesinada, concurrían a sus
clases de artes marciales. Lucas el pequeño de 11 años que resultó grave
ingresó con varias heridas y presentaba una perforación gástrica y una
laceración hepática. Su hermanita de 10 meses ingresó con dos cortes en
la zona del cuello.
El otro pequeño, de 8 años, logró esconderse en
un baúl, evitando ser encontrado por Zalazar, quien incluso lo buscó
durante varios minutos alumbrádose con una linterna.
Al principio lo negó
Aunque
tras su detención negó responsabilidad, asegurando que la herida que
tenía en el brazo había sido producto de un asalto, el hombre decidió
luego declararse culpable para evitar atravesar todo el juicio oral.
Ahora cumplirá su condena de prisión perpetua en un penal de Río
Gallegos, en San Cruz, donde vive su familia.
“En
un juicio abreviado los defensores tratan de obtener una rebaja en la
pena, pero los hechos en el caso son tan graves que no hay posibilidad
de eso. La única pena posible es prisión perpetua, ya que el imputado
tenía intención de terminar esto rápido para poder cumplir la sentencia
en otro lado”, dijo el fiscal Alejandro Iturbe al término de la
audiencia.
Por
su parte, el abogado de la familia de las víctimas, Mauricio Sosa
Escalada, señaló que después de pasar 35 años detenido, Zalazar “recién
podrá solicitar la libertad condicional”.
Durante
el juicio se señaló que Zalazar estaba en pleno uso de sus facultades,
sabía lo que hacía: no puede alegar emoción violenta ni un brote
psicótico. También se reveló que, antes de abandonar la vivienda, la
preparó para que explotara, ya que encendió una vela y dejó las perillas
de gas abiertas.
Finalmente,
como un antecedente macabro, horas antes de cometer los crímenes,
Daniel Gonzalo Salazar escribió lo siguiente en su Instagram: “Que lindo
es entrenar con gente con los mismos problemas mentales… #locura”.