Estamos en coordinación con la Brigada de Delitos Económicos de Punta Arenas y a su vez con la del Ciber Crimen de Santiago, solicitando diligencias vinculadas para determinar las identidades de los responsables que efectuaron la instalación de los dispositivos en los cajeros y con estos antecedentes, además, determinar las identidades de las personas que giraron el dinero en otras ciudades del país”. Así lo señaló la fiscal Wendoline Acuña, agregando que se están analizando las cámaras de seguridad donde se encontraban los cajeros adulterados.
Respecto a las denuncias, que superan las 200 personas afectadas, la representante del Ministerio Público dijo que “hemos recibido una masiva cantidad de denuncias, por lo que estamos canalizándola en una sola investigación, para unirlas con el propósito de dar con los responsables”.
En lo que se refiere a los afectados, aclaró que “hay algunas personas que tienen seguro de fraude y al realizar la denuncia, el banco debe comenzar a realizar las gestiones internas para reembolsar a los afectados. A los que no tienen seguro de fraude, hay algunos bancos que conociendo esta situación, restituye el dinero a los afectados. Hasta ahora no tengo información que se hayan restituido”.
La fiscal indicó que estos casos se enmarcan en los delitos de uso fraudulento de tarjeta de crédito en concursos con espionaje informático.
La fiscal, quien lleva además el caso de los ciudadanos colombianos detenidos hace un tiempo atrás por espionaje informático y que se dieron a la fuga, señaló que con esta cantidad de afectados no pueden descartar nada: “No podemos descartar nada, pueden ser ellos o pueden ser otros, pero eso ya es entrar en materia que no corresponde, porque hasta ahora no tenemos pruebas suficientes para indicar nada sobre el punto”.
Cabe recordar que la PDI de Punta Arenas lleva más de 130 denuncias por uso fraudulento de tarjetas de crédito o débito, a lo que se suma la otra cantidad de denuncias que ha recibido personal de Carabineros, con lo que superan los 200 casos, por montos millonarios.
De los afectados, en muchos casos aún continúan a la espera que los bancos se responsabilicen en la devolución de los dineros que mantenían en su custodia.