Según la
acusación de la Fiscalía, los hechos se originaron el 16 de agosto de
2017, alrededor de las 2,30 horas, en circunstancias que la víctima de
16 años se encontraba con un grupo de amigas y otros jóvenes, entre
ellos el imputado de 19 años Claudio Patricio González Estrof, todos
ingiriendo bebidas alcohólicas al interior de un domicilio abandonado de
Avenida Martínez de Aldunate N° 1450, de Punta Arenas.
En un momento el
imputado comenzó a besar a la víctima, sin su consentimiento,
trasladándola a la fuerza hasta un baño del lugar, donde procedió a
realizar diversas tocaciones de connotación sexual, llevando a que la
víctima comenzara a pedir auxilio. Una de sus amigas llegó al lugar,
arrojándole al agresor un elemento contundente en la zona del rostro,
momentos que el imputado se dio a la fuga.
Entre
la declaración de la víctima se extrae que “nos juntamos con mi hermana
y una amiga, momentos que se nos acercó un grupo de siete jóvenes que
nos invitó a beber a una casa. Ahí llegamos cerca de las 23 horas. Ya
cerca de las 2 horas se me acercó (el imputado), me besó y me empujó
hacia el baño, y me empezó a tocar. Ahí empecé a gritar llegando mi
hermana y mi amiga, quienes para defenderme lo golpearon con una botella
y corrimos a la Comisaría”.
En
el juicio, el imputado argumentó que “el año pasado me encontraba con
otros jóvenes en la costanera, de ahí nos fuimos a la plaza donde habían
tres señoritas, no conocía a nadie porque había llegado hace poco y ahí
comencé a hablar con ella y fuimos a fumar.
Con su consentimiento nos
besamos en la plaza. Los demás después nos dijeron que vayamos a otro
lugar en micro. Nos fuimos a un baño en la casa abandonada y uno de los
que estaba ahí se me acercó y salí a comprar alcohol y cuando volví ahí
me pegaron en la cabeza con una botella”.
El juicio continúa hoy en el Tribunal Oral en lo Penal.