Vecinos destacaron la bondad y sencillez de Adela Alvarado Hibel

Profundo
pesar existe en la comunidad por el deceso de quien fuera una
reconocida dirigente del comercio de Punta Arenas, quien además destacó
por su trabajo con la comunidad chilota de Magallanes (sus padres fueron
fundadores del Centro Hijos de Chiloé).

De hecho, en 2016 la
Municipalidad de Punta Arenas la distinguió en el marco de las
celebraciones por los 173 años de la toma de posesión del Estrecho de
Magallanes.

Ayer,
durante su velatorio, su vecina Jessica Nahuelquén, la recordó como una
persona sencilla, “que siempre destacó por ser cooperadora, sociable.
Por eso siempre la vamos a recordar con cariño y por haber sido siempre
una persona buena, tal como lo es su familia”.

María
Villegas, otra de sus antiguas vecinas, lamentó la partida “porque era
una persona buena. Conozco a sus niñas, conocí a su hijo y a su marido,
gente muy sana. Estoy seguro que su hijas van a seguir el legado de su
madre”.

En
tanto, otro vecino, Matías, se mostró profundamente acongojado por el
deceso de Adela Alvarado. “Ella era una persona muy carismática, buena,
cariñosa. Agradezco a Dios por haber tenido la posibilidad de conocer a
una vecina buena como ella”.

Adela
había llegado a la zona hace más de 50 años desde la ciudad de
Dalcahue, junto a su esposo Rafael Pérez Andrade (fallecido hace 7
años), haciendo su vida en el populoso sector del Barrio 18 de
Septiembre.

Dedicados al comercio, primero como vendedores ambulantes,
más tarde se establecieron con el local La Económica, uno de los locales
más tradicionales del denominado “Barrio Comercial, Vice la 18”.

Sus
restos son velados en su hogar de calle Paula Jaraquemada, a la espera
de los funerales que se efectuarán hoy a las 14,30 horas, luego de una
misa en el templo Nuestra Señora de Fátima. Sus restos descansarán en
el Cementerio Municipal Sara Braun de Punta Arenas.

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