Ayer,
las mujeres magallánicas quisieron recordar con una velatón a las
personas desaparecidas en Magallanes, entre ellas Irma Solis Cruces,
profesora oriunda de Chillán que cumple tres años de no saberse nada de
su paradero.
Patricia
Ojeda, integrante de la Agrupación “Cueca Sola Punta Arenas”, señaló
que “se cumplen tres años de la desaparición de Irma Solis, de quien no
se sabe nada luego de venir a Magallanes enamorada. Ella no ejerció, por
lo que en la comunidad no hizo redes, pero su caso, como el de otras
mujeres, cala profundo en nosotras. Para que estos casos no se vuelvan
invisibles, la violencia contra las mujeres y la desaparición, el caso
de ella encaja. Lamentablemente, Magallanes es una zona donde
desaparecen las personas, hombres y mujeres, y no se sabe nada más. El
vasto territorio complica poder encontrarlos. Ninguna mujer abandona sus
hijos o su familiar sin decir nada, por lo que entendemos que es una
desaparición forzada. No podemos condenar a nadie, porque no están las
pruebas, pero estamos haciendo este gesto en repudio a nuestro olvido de
estas personas desaparecidas que quedan en la impunidad. Un
desaparecido nos duele, una persona donde no se puede llevar una flor es
un dolor más grande. Agradecemos a las personas que han traído velas y
se han acercado en este gesto que realizamos para no olvidarlos”.
Caso Irma Solis
Cabe recordar que, la profesora
oriunda de Chillán, fue contactada por sus familiares a fines de abril
de 2015 y nunca más supieron de ella. Mientras, la investigación, que
lleva adelante la Fiscalía, mantiene a su ex pareja como imputado en los
delitos de secuestro y obstrucción a la investigación. En dicha
formalización, que data del año 2016, se dio cuenta que el 2 de mayo de
2015, en horas del día, en circunstancias que la víctima Irma Solís
Cruces, se encontraba en compañía de su conviviente, el imputado Eduardo
Antonio Jara Verdugo, con quien sostuvo una discusión, en el inmueble
donde habitaban en ese tiempo (ubicado en calle Daniel Cruz Ramírez a la
altura del 0500), el imputado -según los antecedentes – se ofuscó
preparando una maleta con vestuario de la mujer, subiéndola al jeep de
la víctima y usando la fuerza procedió a retirarla del domicilio contra
su voluntad y privándola de su libertad ambulatoria, llevándola al móvil
y provocando su desaparición. La mujer perdió contacto con su hija de
12 años y sus familiares o cualquier otro tercero, sin registrarse
salidas del país, no constatando su muerte.
Ante
esto, y al no existir ninguna denuncia previa por presunta desgracia el
padre y el tío de la joven chillaneja se trasladaron a mediados de mayo
del 2015 al cuartel de la PDI en Chillán, a presentar la denuncia de
extravío de la joven profesora de Historia y Geografía por la
desaparición de la mujer por más de quince días a la fecha.
Desde esa denuncia, comenzaron a realizarse todas las diligencias de investigación por parte del personal
policial, entre ellos la toma de declaración de los más cercanos a la
mujer, al imputado que prestó declaración en dos oportunidades (ambas en
el mes de junio de 2015), donde aportó antecedentes falsos a la
investigación, tales como posterior a la desaparición de Irma Solís
Cruces. Él intentó comunicarse en varias ocasiones con ella por medio de
llamadas a su teléfono celular, lo que se comprobó que fue falso,
Asimismo faltó a la verdad en sus declaraciones en calidad de testigo,
luego de haber declarado que el 2 de mayo de 2015, nunca más vio, ni
tuvo conocimiento del paradero del jeep de la mujer desaparecida, móvil
que apareció al interior de los estacionamientos de un block de
departamentos en la Población Cardenal Raúl Silva Henríquez, en junio de
2015. Esta situación es falsa, ya que el imputado fue visto por un
testigo el 13 de mayo dejando abandonado el vehículo y huyendo del lugar.
En
relación a la investigación, aún no se cierra para presentar alguna
acusación formal en contra del imputado, sin embargo, ya se adelantó por
parte del fiscal jefe de Punta Arenas, que llevaría a juicio al
imputado por los dos delitos mencionados.