Según el parte policial,
el adolescente ingresó al domicilio ubicado en la esquina de avenida
Manantiales con España tras escalar el portón perimetral y aprovecharse
que la puerta principal se encontraba entreabierta.
La víctima se encontraba en el domicilio. Se encontró con la sorpresiva
presencia del desconocido cerca de la entrada. “Aquí hay after”, le
dijeron según la declaración que prestó ante la SIP de Carabineros.
La
propietaria levantó el brazo al adolescente para que no siguiera
caminando por su casa, pero éste le habría respondido con forcejeos y
empujones. Asustada, la mujer corrió hacia su pieza y cerró la puerta
con seguro.
“Sentí
miedo y temor por mi integridad física. Corrí hasta mi pieza que se
encuentra en el primer piso, encerrándome en el lugar por temor a lo
agresivo que estaba el sujeto”, dice su declaración ante las policías.
Presuntamente,
el imputado la siguió hasta su habitación y le propinó fuertes golpes a
la puerta, que resultó fracturada y con rastros de sangre. Aunque no
logró ingresar, el joven se retiró al segundo piso de la vivienda.
La
víctima aprovechó esos minutos para abandonar su escondite y salir a la
calle a pedir ayuda. Los ocupantes de una ambulancia que transitaba por
el lugar la ayudaron a comunicarse con Carabineros.
Los
funcionarios detuvieron al joven mientras aún se mantenía en la casa.
De acuerdo al parte policial, vació su mochila y cayeron especies cuyo
origen aún no es precisado. Durante el procedimiento habría opuesto
resistencia, pero lograron arrestarlo.
Ayer,
el imputado fue formalizado por violación de morada y daños. Tendrá la
prohibición de acercarse a la víctima y será acompañado por la
Corporación Opción mientras se tramite la causa en su contra.