Hace
algunos años se pudo apreciar a través de redes sociales una gran
cantidad de personas que ofrecían préstamos de fácil acceso para las
personas que lo necesitaran, hecho que se masificó en Punta Arenas,
siendo varias las personas que optaron por este supuesto beneficio.
Pero no todo era color de rosas, más bien se tornó color de hormiga,
debido a que las personas terminaban pagando intereses muy altos, que
en muchas oportunidades se volvían imposibles de cancelar, situación por
la cual los sujetos, para cobrar, tomaban medidas extremas, incluso
intimidando a sus “clientes” con el uso de armamento.
Este
hecho fue denunciado en varias oportunidades a la PDI, teniendo
solución solo algunos casos, donde se habrían detenido a alguno de los
sujetos.
Una de las familias que se vio afectada por este tipo de hechos, se
encuentra por estos días en la localidad de San Antonio, donde
identificaron a uno de los sujetos que los tuvo intimidados por algún
tiempo, reviviendo los momentos de intranquilidad que vivieron.
“Nosotros
los vimos con mi señora, es el mismo tipo que estuvo en Punta Arenas
intimidando gente que no le pagaba. Ellos eran violentos, hasta con
armas te hacían que le pagues, pero imagínate que uno les terminaba
debiendo de un millón que se pedía hasta diez millones por los costos de
los intereses, y si no les pagabas te amenazaban incluso con quitarte
la vida”, narró uno de los afectados, quien quedó en pánico al momento de ver a estos sujetos.
Según
aseguró, estas personas “siguen operando de la misma manera que lo
hacían en Punta Arenas. Nosotros queremos denunciar este hecho a la PDI,
hemos llamado al teléfono policial que da línea directa de allá de
Punta Arenas, pero no hemos tenido respuesta, uno no puede llamar al
134, porque la llamada cae aquí, y nosotros queremos entregar la
información a Punta Arenas”.
De la misma manera, manifestó que los sujetos indirectamente seguirían operando en Punta Arenas, con ciudadanos
colombianos y venezolanos, que estarían a cargo de hacer los prestamos y
las cobranzas, todo liderado por una “banda organizada” que se
encuentra físicamente funcionando en San Antonio, donde además se sumó
una familia chilena, quienes serían los que facilitarían los contactos.
Los
antecedentes de este hecho serán entregados a la PDI, debido a que se
manejan direcciones, nombres y otros datos de las personas que se
encuentran involucradas en esta red de prestamistas ilegales que
funciona en Chile.