Dolorosos momentos vive la familia de la joven de 17 años, quien denunció haber sido violada, luego que el imputado de la agresión sexual no fuera enviado a prisión preventiva, medida que había solicitado la Fiscalía.
Tras la ampliación de la detención de José Miguel Cortés, de 30 años, quien fue detenido la mañana del domingo luego que fue denunciado por el delito de violación, y en el control de detención del domingo en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, el fiscal Oliver Rammsy solicitó realizar la formalización 24 horas después, En la audiencia de ayer, que tuvo una duración de más de una hora y media, el fiscal le indicó a Cortés que se iniciaba una investigación en su contra por los hechos que ocurrieron alrededor de las 4.00 horas del domingo, luego que llegó a compartir con tres jóvenes de 17 años, de las cuales sólo conocía a una. En el domicilio ubicado en calle Patagona, en el sector sur de Punta Arenas, ingirieron bebidas alcohólicas hasta que se les acabó. En esos instantes decidieron salir a comprar más alcohol a un local clandestino. Al llegar en un taxi al lugar se les negó la venta, producto de patrullajes de Carabineros. Por este motivo, el imputado con la víctima se trasladaron en el mismo taxi hasta el domicilio del denunciado, en calle Carlos González Yaksic, en Villa Nelda Panicucci, donde ingresaron. De acuerdo al relato de la víctima, ella lo esperó en la pieza mientras él subió al segundo piso, donde estaba su madre, además escuchó voces de un niño. Minutos después, el imputado llegó al dormitorio, apagó la luz y se abalanzó sobre la joven, forzándola a tener relaciones sexuales. Luego del ataque, la víctima salió y fue corriendo al domicilio de una tía, en el mismo sector, donde llorando le contó lo que le había sucedido.
Con estos antecedentes, el fiscal Oliver Rammsy formalizó al imputado por violación, delito que consigna penas que van de los 5 años y un día a los 15, que le impedirían al imputado tener contacto con menores de edad (tiene un hijo de 10 años).
A pesar que en su declaración la víctima indicó que intentó evitar ser violada, el imputado dijo en el tribunal: “En la casa de las amigas no pasó nada, pero las cosas se dieron en el taxi, por eso es que llegó hasta mi casa. No sé porqué dice que fui a buscar más dinero a la casa, si vio cuando pagué el taxi y la plata que le pasé para que compre más trago”.
Tras esto, el juez Juan Enrique Olivares, no accedió a la petición del Ministerio Público de la prisión preventiva, dejándolo solo con la medida cautelar de firma quincenal en la Fiscalía. Ante esto, el fiscal Oliver Rammsy apeló verbalmente, solicitando que la Corte de Apelaciones decida dicha resolución, decisión que se resolverá hoy en el Tribunal de Alzada, por lo que el imputado se mantendrá detenido hasta que el caso se vea en la Corte, esto a pesar que el abogado defensor, Pablo Santander, se opuso. “Las dudas de la defensa se dieron a lugar por el Tribunal. Ahora esto se verá en la Corte, esperamos que mañana (hoy) se vea la discusión. Los antecedentes tienen que ser más sólidos y aquí por el contrario no se agregaron más antecedentes. No se entrevistó a la madre del imputado que estaba en la casa donde ocurrieron los hechos y un menor. Se prefirió tomar declaraciones a las otras personas que estuvieron antes de los hechos en una fieta en otro domicilio”.
Familia de la víctima
A la salida de la audiencia, la familia de la víctima, entre ellas, la tía, quien fue la primera que vio a la joven cuando llegó llorando a su domicilio, indicó que no descansarán hasta que se haga justicia: “Cuando llegó vi en el estado que estaba. Por eso creo rotundamente lo que me dijo. Hace muchos años atrás pasé por lo mismo y el infeliz quedó libre y ahora voy a hacer todo lo que esté al alcance de mis manos para que este tipo no salga. No puede ser, ya es demasiado”.
La mujer dijo ser familiar directa de Ruth Velásquez, la joven madre asesinada a fines del año pasado y enterrada en el vertedero municipal. “Sí, soy… (se reserva su nombre y parentesco por protección a la víctima) de la joven a quien el marido mató y la tiró en el vertedero, recién va a cumplir un año y ahora nos pasa esto. No entiendo qué pasa, pero como familia vamos a pelear y no nos vamos a quedar calladas. Este tipo de personas tienen que estar presas, son un peligro para la sociedad, porque si hace esto con una menor de 17 años, y ya se ha visto que lo ha hecho antes, o sea qué esperamos. No busquemos excusas, cuando la mujer le dice que no es no. Mi sobrina pecó de confiada, pero eso no lo justifica para haber hecho lo que le hizo”.