Con
desazón, Elías Paredes Ojeda, padre de dos hijos, observaba junto a su
conviviente durante la mañana de ayer cómo todo el esfuerzo de un año de
trabajo y dedicación se consumía en un voraz incendio que destruyó
totalmente su casa, que estaba en proceso de término, y en la que
finalmente habitaría con su familia.
Fue
pasadas las 8 horas de ayer que un intenso olor a humo alertó a los
vecinos del lugar, constatando el fuego que salía de la vivienda
emplazada en la prolongación de calle Capitán Guillermos con pasaje Los
Robles, en una parcela del sector de Llau Llau.
Precisamente,
los moradores de dicho inmueble se encontraban durmiendo en una
propiedad aledaña que arriendan en el mismo terreno, y al ser alertados
por otros residentes, salieron rápidamente para ver qué era lo que
acontecía, aunque ya en ese minuto nada se podía hacer, más que observar
arder la estructura.
Al
sitio del suceso concurrieron voluntarios de las compañías Segunda,
Tercera y Sexta del Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas, quienes se
desplegaron por las inmediaciones para contener las feroces llamaradas
que eran avivadas con las fuertes rachas de viento que se percibían a
esa hora, con la finalidad de evitar que el fuego se propagara hacia la
vegetación próxima o a inmuebles contiguos.
“Cuando
llegamos ya estaba ardiendo en su totalidad”, manifestó el tercer
comandante de Bomberos, Mauricio Hernández, quien a su vez indicó que se
solicitó la ambulancia de la institución, debido a que dos voluntarios
sufrieron algunos problemas menores de salud, teniendo que ser atendidos
por el personal paramédico.
Afortunadamente, no hubo personas o mascotas que resultaran lesionadas o heridas producto de esta emergencia.
“Todo esto es muy raro”
Previo
a lo acontecido, durante la jornada del sábado, los moradores se habían
reunido en la propiedad siniestrada para celebrar en un ambiente
familiar, el cumpleaños de uno de sus dos pequeños hijos, quien
festejaba su primer año de vida.
“Yo
hice unas carnes en el chulengo, pero todo esto es muy raro, porque yo
terminé de cocinar a las 20 horas. Apagué bien el fuego, incluso
revisamos varias veces que estuviera apagado, y el incendio se inició
hoy (ayer) a las 8 de la mañana, por eso me parece extraño”, relató a
Pingüino Multimedia Elías Paredes.
En
aquel contexto, lamentó haber perdido todas las cosas materiales que
fue consiguiendo con mucho esfuerzo durante poco más de un año para ir
edificando una nueva vida en aquel hogar, donde incluso se quemaron
hasta los juguetes de sus hijos.
“Nosotros estamos arrendando una casa que está a pocos metros de la que se quemó, y esa
última la estábamos habilitando para poder vivir. Ahí teníamos unos
muebles, un juego de sillones, una mesa, una estufa magallánica y otra
de platos y todo eso se perdió. También, los juguetes de los niños que
yo los había llevado ayer (el sábado) a guardarlos allá, porque como
venían más niñitos porque estaba de cumpleaños el menor de mis hijos,
hicimos una comida familiar allá, pero todo eso se quemó. De hecho, hace
un rato, él me estaba preguntando por sus juguetes”, lamentó.
Solicita ayuda a la comunidad
En
relación a lo vivido, Elías aseguró que afortunadamente no quedó “con
lo puesto”, ya que aún sigue arrendando otra vivienda, pero sí reconoció
que la situación es angustiante, ya que el proyecto era tener la casa
propia, sueño que intempestivamente fue consumido por las llamas.
Por
lo anterior, el vecino damnificado apeló a la solidaridad de los
puntarenenses, ya sea con elementos y herramientas que le permitan
levantar los cimientos de un nuevo hogar, como también con juguetes para
sus hijos, que igualmente fueron convertidos en cenizas. Para ayudar a
Elías y a su familia, puede contactarse con él al número: +56 9
77637242.
“Aunque estemos mal, los magallánicos siempre nos ayudamos”, puntualizó.