Constituyentes arremetieron -en el pleno de la Convención- en contra del Senado, por la disponibilidad de salas.
Esto, después de una serie de quejas que un grupo de
convencionales ha realizado, por no poder contar -en la sede del
Congreso en Santiago- con oficinas para reuniones e, incluso, teniendo dificultades para sesionar en las distintas comisiones.
Según acusaron, el Senado no ha tenido la voluntad para facilitar los
espacios, por lo que han calificado al Senado como “el gran egoísta”.
Así lo expuso la convencional Loreto Vidal, quien a su vez
cuestionó el rol que ha tenido la presidenta del Senado, Ximena Rincón.
También replicó la frase el convencional Benito Baranda. “Ya basta de
esta humillación”, sentenció el integrante de Independientes No
Neutrales.
La presidenta del Senado, Ximena Rincón, de la DC, se refirió a la
polémica, y afirmó que le escribió a uno de los convencionales que
calificó a la Cámara Alta como “el gigante egoísta”.
Leyó el mensaje, en el cual aseguró que la corporación ha colaborado desde que ella asumió su cargo.
En el pleno, tomó la palabra el vicepresidente de la Convención, Jaime Bassa, quien aseguró que han existido coordinaciones con el Senado, y que el problema radica en el presupuesto.
Ayer en el pleno, se leyó el punto 21 de la cuenta: una nota de un
grupo de convencionales de la Comisión sobre Medio Ambiente, en la cual
solicitaron la reubicación de sala de esa instancia, considerando una
serie de problemas logísticos.
Solicitaron que, de no poder acceder a su solicitud, se considere la
posibilidad de establecer un mecanismo de rotación de salas para el
trabajo de las comisiones.