Economistas
y otros personeros de Magallanes, advirtieron qué significa que se
retire los fondos de pensiones, sus consecuencia y qué fue lo que
votaron ayer los diputados.
El
miércoles, la Cámara de Diputados votó la propuesta del proyecto que
busca legislar una reforma constitucional para que los ciudadanos puedan
retirar hasta un 10% de sus fondos de pensiones de las AFP en el marco
de la crisis económica que afecta al país debido a la pandemia del
coronavirus.
Tras
la votación, el proyecto impulsado por los legisladores de oposición
obtuvo 95 votos a favor, 35 en contra y 31 abstenciones.
Quien
trató de que los legisladores no votaran a favor fue el ministro de
Hacienda, Ignacio Briones, quien señaló que la iniciativa es “una mala
idea”.
El
secretario de Estado expresó que “esta idea acarrea una serie de
problemas. Llevamos años discutiendo de un tema medular de cómo
mejoramos nuestro sistema de pensiones” y agregó que “me parece que
plantear un retiro de los ahorros previsionales no conversa con el otro
debate en juego que es fortalecer nuestro sistema de pensiones. Es uno o
lo otro. No se puede pedir las dos cosas al mismo tiempo”.
Por
otro lado, señaló: “¿Qué justifica que una persona de altas rentas que
sigue con sus fuentes de ingresos intactas pueda retirar su 10%? creo
que es una pregunta que no ha sido respondida en este debate y me parece
de la mayor relevancia”.
Economistas
El
economista magallánico Manuel José Correa manifestó que dicho proyecto
de ley aprobado por los parlamentarios es populismo, añadiendo que
“muchos compatriotas están pasando un momento muy duro por la pérdida de
sus ingresos, y en nuestra región al menos uno de cada cinco
trabajadores está sin empleo formal. Por ello, la batería de medidas
del gobierno debe ser lo suficientemente potentes para que las familias
tengan un colchón mínimo para sobrepasar la crisis. Sin embargo, lo que
está sucediendo en la Cámara de Diputados es populismo puro y duro, al
aprobar la idea de legislar respecto del retiro del 10% de los fondos
previsionales. ¿Por qué? El ahorro previsional fruto del trabajo es
posponer consumo presente para consumir más en el futuro, para cubrir
las necesidades de una persona en su etapa de jubilación cuando ya no
trabaja. Lo que están haciendo los políticos es destruir el principio
básico de la seguridad social, cuando todavía existen muchas
alternativas para apoyar a la población. De prosperar el retiro de los
fondos, estimo que sus efectos serán: Las AFP al verse obligadas a
liquidar el 10% de los activos, producirán que los activos de los fondos
perderán valor por exceso de oferta en el mercado. Solo en acciones,
las AFP tendrán que vender alrededor de 800 millones de dólares, lo que
en volumen transado en la Bolsa de Comercio de Santiago representa al
menos una semana de transacciones. La caída en el valor de los activos
no solo afectará el monto del 10% que la persona retiraría, sino que
impactará negativamente el valor total de sus ahorros y de todos los
cotizantes del sistema, aunque no retiren su 10%. Por el menor capital
invertido (90% del capital original), la jubilación futura de los
cotizantes será menor, pero también afectará negativamente el saldo
invertido de un actual jubilado. Recordemos que desde el estallido de
octubre hasta febrero se produjo una venta de acciones de 800 millones
de dólares, lo que hizo caer el IPSA un 20% por flujo y malas
expectativas. Por otro lado, el retiro del 10% significa una
transferencia de dinero a los consumidores lo cual beneficiará a algunos
sectores de la economía; pero no podemos olvidar la experiencia peruana
que fue desastrosa, donde la venta de televisores se disparó. Creo que
la mala política busca abrir un forado en el dique al sistema de
pensiones, no pensando en el real beneficio de la población, si no
buscando obtener el control del dinero de los chilenos a través de un
asistencialismo encubierto. Esta medida puede frenar las necesarias y
correctas reformas al sistema de pensiones que están pendientes,
propuestas por distintas comisiones y el Gobierno que avalan el sistema
de capitalización individual, pero que también reconocen necesario
aumentar contribuciones y pilares solidarios. Esto nos llama a repensar
las cosas, y por sobre todo exigir que se implementen buenas políticas
públicas para apoyar a quienes reciben bajas pensiones y que han caído
en el desempleo. Pero con un mínimo de sentido común, no podemos permitir
que parlamentarios quemen los muebles de la casa, cuando todavía hay
mucha leña en el patio para calentarla. Esto es pan para hoy, hambre
para mañana”.
Por
su parte, Alejandro Riquelme, también manifestó su preocupación, y lo
que significaría retirar estos fondos. El economista agregó que
“Respecto al proyecto de retiro del 10% de los fondos de la AFP, tengo
opiniones encontradas. Primero desde
el punto de vista social y después en lo económico que es mi área. En
lo social, porque efectivamente estamos viviendo un momento muy difícil
en cada hogar chileno, donde existen muchas familias que están
literalmente subsistiendo”.
“Por otro lado, la ley reconoce que dichos fondos son de propiedad del cotizante, pero la decisión de retirarlos puede
ser “pan para hoy, hambre para mañana.”. Dicho eso, debe quedar muy en
claro, que si se aprueba el proyecto de retiro, las personas no solo
ejercerán un derecho sobre la propiedad de sus fondos, sino que además
tendrán el deber de asumir las consecuencias de dicha decisión. No puede
ocurrir que después esas mismas personas exijan al Estado, la entrega
de recursos adicionales porque tienen una pensión menor, por efecto del
retiro. Si eso ocurriese, a futuro, todos tendríamos que asumir el costo
económico de la decisión de unos pocos. Esto ha sido alertados por
varios economistas que han puesto la voz de alarma en que este proyecto
podría abrir el puerto para un posible retiro total de los fondos y
traspasar el problema de las pensiones a las futuras generaciones,
ejemplificando el caso peruano. Esto considerando que el proyecto
señala, como mínimo de retiro, un monto de $1 millón, por lo que, si una
persona tiene menos de ese monto en su cuenta, puede retirar todos sus
ahorros, aunque sobrepase el 10% máximo que pretende el proyecto”, dijo
Riquelme.
Personeros
Quien
también se refirió a la situación fue el presidente del Sindicato de
Trabajadores de Enap Magallanes, Alejandro Avendaño, quien señaló que el
mensaje que se está
entregando es errado y que no corresponde aclarando que “hoy quienes
hablan de histórico, de euforia lo que se aprobó en la Cámara de
Diputados del Congreso por la aprobación del retiro del 10% de los
fondos de pensiones de las AFP no es tan así. Se debe ser claro en el
mensaje que están entregando de que podrán retirar de las AFP hasta el
10% de nuestros fondos eso no es efectivo. Lo que la clase política y
este gobierno hace es no reconocer que la clase media en general igual
la está pasando mal y muy mal y no le llega ayuda alguna. Hoy existen
mas de 10 millones de personas endeudadas y cerca de 7 millones de
morosos en nuestro país y este retiro si fuera real del 10% de sus
fondos le serviría para poder aliviar sus deudas”.
Finalmente, el obispo de Magallanes,
monseñor Bernardo Bastres, también se refirió al proyecto y lamentó que
otros medio de comunicación divulgara y enredara a la ciudadanía con
mensajes que no corresponden,
agregando que “hay un titular de un diario que induce al equívoco. La
Cámara lo que hizo fue aprobar la idea de legislar y hay todo un trámite
por delante. Después, al retirar el 10%, los que tienen más tendrán más
y los que tienen menos tendrán menos, porqué es el 10% de lo que se ha
ahorrado. Lo segundo, es que en la Iglesia existe el principio de que
aquello que está dado para algo no se puede cambiar. La finalidad,
entonces, si una persona dice que esto lo donó para un pobre, eso va
directamente para los pobres, si nosotros estamos alegando que nuestros
adultos mayores tienen una jubilación miserable, esto significará que
van a perder también. Por lo tanto, creo que hay que buscar la forma de cómo mejorar las pensiones y no sacar este 10%”.