La decisión
de Carolina Goic de no apoyar el cuarto retiro del 10% ha provocado una
serie de roces al interior de la Democracia cristiana, debido a que la
decisión de la parlamentaria magallánica es leída como un perjuicio a
la candidatura de la abanderada del Nuevo Pacto Social, Yasna Provoste.
De
ser aprobada la iniciativa en el Senado, esto podría aumentar la
votación de Provoste; sin embargo, Goic ha sido enfática en señalar que
no lo apoyará y sin el voto de la parlamentaria magallánica es difícil
que dicho proyecto sea finalmente aprobado, dado el alto quórum exigido.
Para
el analista político y académico de la Universidad de Talca Mauricio
Morales “las diferencias entre Provoste y Goic a estas alturas son
irreconciliables”, sentenció, pues ambas han protagonizado choques al
menos desde 2015.
Ambas
son senadoras, representantes de los extremos geográficos del país,
militantes de la DC y han competido por la Presidencia de la República.
Hasta ahí las similitudes.
Para
Morales, Goic sabe que su decisión daña la candidatura de Provoste, aun
sin perjuicio de que sea la correcta en cuanto a los efectos que la
controvertida iniciativa generará en la población. Sin embargo, asegura
que “como estamos en una campaña electoral, el hecho de que Goic vote en
contra del cuarto retiro que apoya Provoste, indudablemente que pone a
la candidata presidencial en una posición totalmente desmejorada, puesto
que va a parecer como una líder que no es capaz de imponer disciplina
dentro de su coalición”.
Pero el asunto viene de más atrás.
Choques constantes
A
poco de que Yasna Provoste anunciara su candidatura presidencial,
también tuvo que dejar su cargo como presidenta del Senado. Tal como el
acuerdo determinaba, otro representante de la DC debía sucederle en el
cargo, por lo que se barajaron los nombres de Ximena Rincón y Carolina
Goic. La primera renunció a su aspiración presidencial en favor de
Provoste; mientras que la magallánica es una figura cercana al extimonel
Fuad Chahín. La votación giró a favor de Rincón, quien, tal como se
preveía, obtuvo el voto determinante de la senadora de Atacama.
Y sigamos hacia atrás…
El
2 de abril de 2016 la Junta Nacional del Partido Demócrata Cristiano
nombró a Carolina Goic como presidenta interina de la colectividad, tras
la renuncia al cargo del senador Jorge Pizarro. El nombramiento
incomodó a la exministra de Educación, quien aspiraba a ese puesto.
La
prensa dio cuenta de que tras la decisión Provoste estaba “dolida”,
pues consideraba que aquel era su momento de liderar la DC. Incluso
había surgido un grupo al interior de la Falange -otro más- conocido
como “la Disidencia”, quienes un par de años más tarde respaldaron a
Alejandro Guillier en la presidencial y exigieron entonces la renuncia
de Goic a la testera DC.
En
las campañas presidenciales y parlamentarias de 2017 todo empeoró.
Provoste, que competía por un cupo al Senado, levantó la posibilidad de
respaldar al independiente Alejandro Guillier en segunda vuelta, quien
competía como abanderado
presidencial de la Nueva Mayoría. Y ya entonces circulaban los rumores
de la poca simpatía con Goic, quien también estaba aspirando a La
Moneda, ante la imposibilidad de la coalición de centroizquierda de
llegar a un acuerdo.
Provoste
que buscaba un escaño en el Senado, fue la única candidata de la DC que
no posó en una foto junto a Goic, la entonces abanderada de su partido.
Más
tarde, en plena campaña de 2017, la exministra de Educación fue una de
las gestoras de la carta “Sigamos construyendo”, texto que buscaba un
compromiso de respaldo entre Carolina Goic y Guillier, quienes en ese
entonces competían en las elecciones presidenciales.