Durante
una entrevista otorgada a La Tercera, el diputado Gabriel Boric,
analizó sus aprendizajes del año pasado, se defendió de las críticas en
su contra por haber pactado con la derecha en el “Acuerdo por la Paz y
la nueva Constitución”, y analizó los escenarios actuales de cara al
plebiscito de abril.
Sobre
este sufragio que le permitirá al pueblo chileno decidir si quiere una
nueva Carta Fundamental, el parlamentario aseguró que “si estamos ad
portas de cambiar la ‘Constitución del 80’ es gracias a la movilización
de un pueblo, y luego, a un aprendizaje colectivo de quienes ya habíamos
integrado otros movimientos sociales: que sin movilización la historia
no avanza. Y que las élites son reticentes a ese avance pues intentan
cambiar algo para que todo siga igual”.
Luego,
Boric se refirió al papel que jugó cuando firmó el acuerdo con los
partidos políticos para iniciar un proceso constituyente dentro de las
esferas políticas. “Yo creía necesario que ese proceso tuviera una
expresión institucional, y me tocó jugar un rol en eso que creo que fue
positivo, aunque habrá que juzgarlo por sus efectos”, declaró el
frenteamplista.
“Yo
lo conversé con Gael (Yeomans), ella sabía que iba a firmar y yo sabía
que tenía que hacerlo a título personal. ¿Y por qué lo hice? Porque si
no estábamos nosotros, el resultado seguramente no iba a ser el mismo”,
sostuvo Boric.
Frente
a las críticas que recibió el diputado por participar de este pacto
-por el que muchos lo han tratado de “traidor” y “vendido”-
este se defendió afirmando que “debatir con la derecha en el Parlamento
de la República no es hacerlo a espaldas de la ciudadanía. Mucho menos
si fue absolutamente prístino qué se discutió y en qué términos. Quizás
el ‘setting’ final, a las 3 de la mañana, no fue el ideal”.
Sin
embargo, el político de izquierda aseguró que no se arrepiente de haber
firmado. “Estoy convencido de que es una oportunidad fantástica para
volver a encontrarnos como país”, expresó. “Esto de ‘traidor’ y
‘vendido’, es moralizar la política y no me gusta. Hay que discutir en
torno a ideas y hechos. Y yo tengo la certeza de no haberme vendido a
nadie ni haber traicionado a nadie. Y cuando me he equivocado, como nos
pasó con la ley antisaqueos producto de la vorágine y la tensión en la
que estamos, salimos a reconocerlo”, recordó Boric.
Así
también, el representante de Magallanes habló sobre su conglomerado y
el rol de las organizaciones políticas en general durante las
manifestaciones, y de cómo tienen que avanzar para recuperar
la confianza y reestablecer vínculos con la sociedad. “Todos los
partidos tienen que refundarse (…) el Frente Amplio nació precisamente
para crear esos puentes, pero también quedamos desfasados. Para mucha
gente en Chile, Guillermo Teillier y Jacqueline van Rysselberghe
representan una misma frecuencia, y dentro de eso también estamos un
poco nosotros. Tenemos que volver a preguntarnos a quién le estamos
hablando”, explicó el parlamentario.
Así también, recalcó que “las movilizaciones son algo mucho más amplio que la Plaza Italia o de la Dignidad. Hay que llegar incluso a la gente que apoya las movilizaciones pero no está en la calle. Para mí, esa es la pega del FA”.
Por último, Boric se refirió a la violencia y a la criminalización del movimiento
por parte del Gobierno y sus instituciones. “Todos queremos que se
acabe, pero si el gobierno se obstina en atacar sus consecuencias y
no sus causas, se hace difícil. Ataquemos de una vez las causas. Y eso
no se hace invocando los saqueos -que nosotros hemos condenado siempre-
para aprobar leyes que criminalizan la protesta social”, afirmó el ex
dirigente estudiantil.
El diputado dijo estar en contra de la invocación de la Ley de
Seguridad del Estado para perseguir dirigentes secundarios, pero
también marcó sus diferencias con el boicot que se hizo hace unas
semanas a la Prueba de Selección Universitaria (PSU), medida que las
organizaciones estudiantiles han vuelto a convocar para las nuevas fechas de rendición, este 27 y 28 de enero.
“Yo creo que los medios que se usan para alcanzar un fin deben ser nobles, en el sentido de no pasar a llevar los principios que guían la acción. Y
en esos términos, no comparto la estrategia de la ACES. Pero mucho
menos la persecución estatal con que se los ha amenazado”, declaró
Boric.