Desde
hace unas semanas la Universidad de Magallanes (UMAG) ha hecho noticia
debido a la polémica carta que envió el rector Juan Oyarzo Pérez al
diputado Gabriel Boric, felicitándolo por el anuncio de su candidatura
presidencial.
Dicha
misiva fue analizada por la Junta Directiva de la casa de estudios, que
finalmente al conocerla y ver las excusas del rector lo respaldó en
forma absoluta.
Quien
se refirió a esto fue el excoordinador de la Escuela de Medicina de la
UMAG doctor Raúl Martínez: “Desde el comienzo señalé que lo más probable
era que, tanto el Consejo Académico como la Junta Directiva iban a
terminar cerrando filas protectoras frente al hecho más lamentable de
injerencia política directa que un rector de la UMAG ha realizado en
democracia”.
Martínez
agregó que “en dicha universidad las instituciones no funcionan salvo
para proteger el estatus, generado por décadas, desde el rector Fajardo
con su equipo Oyarzo-Maripani”.
Por
otra parte, el también coordinador del Partido Republicano criticó la
dirección que ha tomado la casa de estudios superiores: “Dicha
universidad ha recibido cuantiosos fondos regionales, sigue en el fondo
de la tabla del ranking de las universidades públicas, no ha sido la
“palanca” del desarrollo regional que debiese ser, no tiene una gestión
de recursos adecuada y tiene notorias insuficiencias académicas que en
definitiva terminan perjudicando a los alumnos. Es lamentable, porque
una universidad regional debiese ser la más potente herramienta de apoyo
al desarrollo de la región, como lo han sido la Austral en Valdivia, la
UFRO, la de Talca, la de Antofagasta, entre otras. La responsabilidad:
politización de la Junta Directiva y de la gestión de órganos
unipersonales y colegiados de la institución”.