Las recientes elecciones
primarias, sin duda sorprendieron a muchos debido a los resultados
obtenidos y a la cantidad de votantes que participaron de dicha
elección.
Quien
dio a conocer su análisis político fue el excandidato a alcalde por
Punta Arenas, Luis Legaza, quien reconoció haberle sorprendido el resultado obtenido por el magallánico Gabriel Boric.
Pingüino Multimedia conversó con el destacado profesor, quien dio a conocer su análisis.
– ¿Qué opinión le merece la cantidad de votantes que participó en las recientes elecciones primarias?
“Creo
que ni en las anticipaciones más optimistas se pensaba en el número
alcanzado, lo que revela, en primer lugar, que parte de la ciudadanía,
no toda -por supuesto-, está interesada en el acontecer político, pero
obviamente el desafío para la institucionalidad y democracia chilena
está en convencer a un mayor número de participantes cosa que
lamentablemente no sucede y gana la apatía y el desinterés”.
“En
segundo lugar, aclarando que la cifra y resultados nos arrojan un
triunfo contundente e inobjetable, existe un desafío como sociedad que
no hemos logrado sobrellevar: ¿cómo convencer a más ciudadanos para que
se informen, se eduquen y entiendan la importancia de acudir a las urnas
para elegir a nuestras autoridades?”
“Aquí
tenemos un problema gravitante para fortalecer nuestro sistema
democrático que, así lo creo personalmente, debiese ser mucho más
masivo, participativo para que no nos gobiernen las minorías. Cuando
analizamos el nivel de abstención y vemos las cifras que obtienen los
representantes populares, nos encontramos al final de cuentas que,
lamentablemente, estamos gobernados por minorías. No acudir a las urnas
es perpetuar un sistema en que unos pocos deciden por la mayoría y esto
no es sano para una sociedad”.
– ¿Le sorprendió el millón de votos que obtuvo Gabriel Boric?
“Sí,
reconozco que sí. No pensaba que obtendría tal respaldo, bien por él en
todo caso. Sin embargo, y considerando la muy mala campaña implementada
por Jadue, era esperable. Creo que el triunfo también se explica debido
a que la mayoría ciudadana -e instalado el anticomunismo por décadas-,
no está preparada para las ideas (muchas de ellas deseables) que intentó
(es una opinión, disculpen), muy malamente defender Jadue. Nos guste o
no a muchos o a pocos, la tendencia de los votantes siempre se inclina
hacia posturas más moderadas y en eso (muy moderado últimamente), Boric
sacó ventaja”.
– Algunas personas señalan que hoy ya no se vota por partido político sino más bien por las personas ¿Qué opina al respecto?
“Estoy
absolutamente de acuerdo con la aseveración que encierra la pregunta.
Los partidos políticos (culpa de ellos y solo de ellos), han caído en un
descrédito casi absoluto. ¿Quiénes militan, cuál es la cantidad de
militantes en el país?, pocos, muy pocos… Y volvemos a lo mismo: ¿por
qué tenemos que dejar el gobierno a estas minorías? Es un hecho
absolutamente explicable que el mundo independiente ha irrumpido en el
escenario político, aclaro: independiente de líneas partidistas, y este
mundo se ve como una amenaza para esta verdadera oligarquía política en
que han caído los partidos, no dan espacios, no se comprometen a que las
reglas sean parejas para todos y siguen legislando sin control, ni
decoro en favor de ellos mismos y ahí tenemos la ley de financiamiento
de los partidos, por ejemplo y, además, la negativa constante de estos
bloques a abrir la posibilidad de disputar el poder desde la
independencia partidista. La mayoría ciudadana no está de acuerdo con
esto”.
–
En la derecha se mencionaba que el ganador sería Joaquín Lavín, sin
embargo, el ganador fue Sebastián Sichel ¿Por qué cree que la ciudadanía
prefirió un independiente más de centro que a un Joaquín Lavín?
“Por
lo mismo que señalaba en la pregunta anterior: siempre los mismos,
siempre las mismas ideas, siempre dejando de lado las esperanzas y
anhelos de la gente, siempre con el discurso engañoso, siempre con la
receta debajo del brazo, pero con muy pocas soluciones reales. Lavín (y
muchos otros), representan eso: el cansancio de la gente al no ver
cumplidas las promesas, la decepción de escuchar cada cuatro años
soluciones mágicas. Ni derecha, ni centroizquierda han asumido ni
aprendido eso de que “Chile despertó” y que la mayoría ciudadana ya no
quiere más esperanzas, promesas, sino soluciones. Lavín (y muchos otros,
insisto), son “más de lo mismo”, como dicen ahora”.
– Se ha mencionado que la Lista del Pueblo podría levantar una carta presidencial y ésta podría ser Jorge Sharp ¿Cómo ve la opción presidencial de Sharp?
“Todos
tienen derecho a presentar una opción de poder. Con quiénes y cómo lo
logras, es otro asunto. La Lista del Pueblo irrumpió en la
Constituyente, igual de manera inesperada, recogiendo el sentir de la
calle y alzándose, ¿por qué no? Como alternativa de poder que surge no
desde tal o cual partido que te nombra, sino de las bases, de los
territorios. Jorge Sharp ha dicho que no es candidato en esta vuelta,
pero sin duda lo será en los próximos años. Creo que, por trayectoria,
trabajo y, sobre todo por consecuencia (cosa no habitual en estos días
en donde cambiar el discurso y convicciones por el voto está más que de
moda), Jorge Sharp será sin duda una potente futura figura presidencial,
no tengo duda en ello y contará con todo mi apoyo si así fuese. El
trabajo iniciado por Sharp (y muchos otros) en relación con Territorios
en Red (TER), movimiento al cual adherimos, nos hace mucho sentido. La
política sin su gente, sin su territorio, no tiene asidero, ni lógica.
El concepto de Municipio Ciudadano es una muestra más de trabajo
efectivo con las bases, de compromiso y soluciones, no de discursos para
la galería”.
– La centroizquierda no ha logrado ponerse de acuerdo con un candidato presidencial ¿Cree que tengan opciones presidenciales?
“La
centroizquierda, como señalas, está absolutamente dividida. Hablan de
unidad cuando les conviene, sacan a relucir la palabra pueblo,
ciudadano, derechos, injusticias, reivindicaciones, solo cuando hay
elecciones y en la práctica vivimos y sufrimos un modelo y sistema
político-económico-social que les calza como traje a la medida. ¿Acaso
no fue este sector (del que alguna vez fui parte), los del endeudamiento
para estudiar, privatizaciones, multifondos en AFP, encarecimiento de
la vida, salud, educación, vivienda?… Teniendo muchas veces la opción
de cambiar este sistema nefasto, solo lo maquillaron, le siguieron el
juego al gran empresariado y, -en muchos casos y tristemente-, se
vendieron. A lo mejor muchos no recuerdan pero Ricardo Lagos era
ovacionado y aplaudido de pie en Icare, cumbre del gran empresariado
chileno, no es un dato menor y da cuenta cómo se le dio la espalda a la
gente. Lo peor que pueden hacer, es levantar un representante elegido
por las cúpulas partidistas. Si es así, están destinados al fracaso”.
– Usted obtuvo una alta votación ¿participará en alguna elección parlamentaria?
“Creo
que la alta votación obtenida (no me canso de reiterar agradecimientos
para tanta gente que confió), me permite poder participar en este
próximo proceso eleccionario. Desde nuestra candidatura, disputamos el
poder a la derecha y a los partidos de centroizquierda, solos, sin
ningún apoyo. Logramos establecer un discurso que a mucha gente le hizo
sentido y, claro, ya está dicho, la gente se inclina igual por las
personas, por su trayectoria, por cierta credibilidad y compromiso. No
fue nada de fácil, hubo que salir a aclarar verdaderas falacias,
inventos mal intencionados, el intento malicioso de desacreditar nuestra
candidatura por el solo hecho de no seguirles el juego, de no acatar
sus rancias reglas partidistas y, sí, si hay que hacerlo, lo haremos
nuevamente. Pero, también es un hecho indesmentible que, producto de
nuestras especiales reglas de elección, no podemos ir como
independientes debido a la trampa de las listas, pactos y subpactos.
Habrá que disputar estas elecciones patrocinados por algún partido, cosa
que en ningún caso significa inscribirse o adherirse ciegamente a sus
postulados. Soy un convencido y sigo creyendo, que la independencia
partidista es una clara opción de trabajo por la gente, sin compromisos
ciegos, sin tener que seguir los instructivos de mesas centrales o
directivas nacionales que hace bastante tiempo no le hacen sentido a la
gente. De progresar esta idea, creo que optar y luchar por la diputación
por Magallanes es una alternativa, trabajo que me gustaría realizar”.
– ¿Está de acuerdo con el voto obligatorio?
“Todos
clamamos por derechos, todos luchamos por derechos, pero tristemente
hemos dejado el concepto de deberes fuera de nuestro horizonte.
Adquirido un derecho, implica adquirir un deber, una responsabilidad. No
puedo clamar por derechos si no me comprometo y asumo deberes. Nuestra
sociedad carece de esta reflexión: no se puede tener derechos caídos del
cielo sin el soporte ni la base de los deberes ciudadanos. La
democracia es tan gravitante para una sociedad (imperfecta como la
tenemos, pero democracia al fin), que una de las formas de mantenerla
es, primero, educando a la gente, venciendo la apatía, informando,
promoviendo campañas de instrucción cívica, como ciudadanos debemos
estar informados y es una tarea del Estado hacerlo, pero, y aquí viene
lo segundo, debemos comprometernos, el voto es un deber ciudadano, es la
manera que tenemos de optar, la gente no gana nada, pero absolutamente
nada, quedándose en sus casas. Estoy de acuerdo con el voto obligatorio,
pero además con una campaña de educación cívica también obligatoria. El
Estado de Chile debe asumir su deber de educar e informar a los
ciudadanos. De no ser así, disculpen la insistencia, seguiremos
gobernados por minorías”.
– ¿Qué opinión le merece el trabajo que ha realizado la Convención Constitucional?
“Tengo, como muchos, la esperanza
puesta en el trabajo de los constituyentes. Una Carta Fundamental nueva
es lo que necesitamos, que impida los abusos, los atropellos, el
maltrato de los más desposeídos. Los inicios de este proceso fueron
vergonzosos para este gobierno de turno que, demostrando toda su
ineptitud, ni siquiera supo implementar los espacios y condiciones para
que nuestros constituyentes realicen su trabajo. Era esperable, por
cierto, la diversidad y lo que ello implica, pero para eso se realizó el
Plebiscito y el resultado es más que definitorio. Hay gente
absolutamente capacitada para esta labor y también rescato la
diversidad, la pluralidad, el hecho de que estén allí los que
tradicionalmente no tenían voz ni voto. Insisto, tengo plena confianza
en todos los constituyentes que, dejando de lado sus trincheras, estén a
la altura del mandato de sus votantes y escriban una Constitución para y
con el sentir de los chilenos”.