Durante
la jornada de este lunes la Cámara de Diputados evaluará la
postergación de las elecciones del 10 y 11 de abril, luego de que el
comité asesor Covid-19 propusiera suspender las elecciones debido a la
crisis que vive gran parte del país producto de la cantidad de contagios
por Covid, debido a la pandemia.
Hay
que recordar que estas elecciones ya sufrieron una modificación. En
principio, los comicios municipales estaban planificados para el pasado
25 de octubre. Sin embargo, el entonces inicio de la pandemia del
coronavirus obligó a postergar esa fecha.
Y
durante la jornada del sábado, las presiones aumentaron con mayor
fuerza, para que las elecciones se suspendan, lo que llevó a que la
Cámara de Diputados adelantara su sesión y esto sea revisado durante
esta jornada.
Hasta
antes del sábado en el gobierno, el ánimo era claro: no postergar la
elección dadas las consecuencias que conllevaría la decisión. Eso sí,
las autoridades habían recalcado que, en caso de que los comicios se
posterguen, la única razón para hacerlo será sanitaria.
¿Cuáles
son las consecuencias de este paso? De partida, los alcaldes que van a
reelección ya están suspendidos de sus cargos desde el 10 de marzo
pasado, la pregunta entonces es qué ocurriría en esos casos.
Otra
preocupación latente de los partidos políticos son los dineros de
campaña, que empezó oficialmente el pasado 12 de marzo. De hecho,
colectividades como RN ya han tomado contacto con el Servel para temas
logísticos al respecto.
Los
candidatos, por su parte, han transmitido a sus partidos lo complejo
que sería postergar una elección cuya campaña está en marcha, con todo
lo que eso implica: trabajo de equipo y gastos monetarios.
La
razón que pesa transversalmente es que este nutrido cronograma
electoral de 2021 tendría que sufrir modificaciones en su totalidad. “Se
debe contemplar todo el tren electoral democrático; todo el proceso o
el tren de participación democrática del año”, recalcó este viernes el
ministro del Interior, Rodrigo Delgado.
Para
una eventual postergación de los comicios, se necesita una reforma
constitucional aprobada por el Congreso; esa iniciativa deberá ser
tramitada con premura -la primera semana de abril es distrital- y con
amplio acuerdo político, como lo han recalcado.
La
fecha a la que se podría postergar la elección también ha sido tema al
interior de los partidos. La mayoría recalca que no vale la pena
retrasarla dos semanas. “Si seguimos hablando de modificar dos, tres o
cuatro meses las próximas elecciones, lo que hay que hacer es correr
todo el cronograma electoral incluido el presidencial”, señaló el jefe
de bancada de la UDI, Juan Antonio Coloma, desde el Congreso, poniendo
un punto sobre el tema: la dificultad que esa decisión incluso podría
significar para el mandato presidencial de Sebastián Piñera.
“Si
esto sigue, o tenemos eventos similares en el futuro, tendremos que
prolongar por ejemplo, a fin de año, el mandato del Presidente Piñera, y
eso es insostenible. De hecho, él tiene parte de la responsabilidad de
lo que está pasando hoy por no tomar medidas que muchos les hemos
señalado y expertos les han señalado con anticipación”, sostuvo el
diputado Jaime Mulet, presidente de la Federación Regionalista Verde
Social (FRVS).
Justamente
en Chile Vamos y en el gobierno, al afirmar que la elección no se
postergaría solo en dos semanas ni dos meses, como sugirió Mañalich -por
riesgo de que la inmunidad no llegue según lo pronosticado-, los
comicios podrían ser realizados en seis meses más, lo que
inevitablemente atrasaría el cambio de mando del 11 de marzo de 2022.
Al ser consultados, los parlamentarios magallánicos respecto de esta decisión, estos expresaron no estar de acuerdo con postergar
las elecciones. Sin embargo, reconocen que primero está la salud de la
población, es así que la senadora Carolina Goic expresó que “yo espero
que la situación sanitaria mejore para no tener que aplazar las
elecciones por todo lo que eso implica para nuestra democracia y también
para las y los candidatos. Pero si las condiciones no mejoran y se
decide posponer, yo espero que sea por amplio consenso y con argumentos
epidemiologicos bien fundamentados”.
Por
su parte, el diputado Gabriel Boric, manifestó que “respaldamos el
llamado del Colegio Médico a evaluar en conjunto con el resto de la
sociedad, no solo con los partidos políticos sino también las
candidaturas independientes, el día lunes (hoy) si es que es pertinente
postergarlas. Pero no basta sólo con decir que se debe aplazar, hay que
pensar en las consecuencias de aquello. Por ello proponemos establecer
límites estrictos al gasto electoral, para que no sean solamente las
campañas financiadas por los grandes empresarios o aquellas que tienen
recursos las que puedan sostenerse en el tiempo. Es importante que en
esta campaña para alcaldes, concejales, constituyentes y gobernadores
primen por sobre todo las ideas, mucho más que el dinero”.
Finalmente,
la diputada oficialista, Sandra Amar, dijo que “hay que tomar en
consideración como primera idea, la situación que estamos viviendo como país.
Si bien en Magallanes la situación de la pandemia está mucho mejor que
en otro lugares de Chile, cualquier consideración de debe tomar de
manera global”.
“Pero
si el consejo asesor está recomendando yo creo que hay que tomar dichas
palabras y analizar la opción de cambiar la fecha de las elecciones.
Sabemos que es una complicación pero primero está la salud de la gente”.
Tampoco hay que olvidar que cuando fue la elección del apruebo y el
rechazo, en Magallanes, estábamos en uno de los peores momentos de la
pandemia e igual fuimos a votar. Pero tenemos que entender, insisto, que
esto es un tema nacional. Por eso, no me cierro a la opción de cambiar
la fecha de las elecciones porque insisto de forma tajante, primero está
la salud y la vida de las personas antes de los problemas que podamos
tener en el mundo político”.