Tras
la aprobación el miércoles por parte de los diputados del proyecto de
ley que permitía el aplazamiento de las elecciones, todo indicaba que
podría haber sido ley ayer, una vez revisado y votado por el Senado; sin
embargo, nada de eso ocurrió y el Gobierno deberá esperar hasta la
próxima semana.
Lo
anterior debido a que son varios los puntos que la oposición está
exigiendo en el Senado para dar su voto, que van desde nuevas medidas
sanitarias, más bonos, más ingresos familiares de emergencia y acotar la
válvula de financiamiento de campañas mientras dure la suspensión.
Y
mientras el Gobierno aspira a apurar la reforma, los proyectos están
anclados en las comisiones respectivas en espera de indicaciones que den
cuenta de las gestiones iniciadas a principios de esta semana por la
mesa de la corporación, encabezada por los DC Yasna Provoste y Jorge
Pizarro.
Una
vez que comience la votación en el Senado podrían existir algunos
cambios, lo que llevaría a un tercer trámite constitucional, teniendo
que volver este a la Cámara de Diputados.
Uno
de los temas que revisará el Senado es el fondo de la reforma para
postergar el proceso del 10 y 11 de abril. La oposición les señaló a los
personeros de La Moneda que debían resolver los dos puntos que parecen
más álgidos: el financiamiento de las campañas y el regreso o no de los
alcaldes a su puesto en el municipio durante este período.
Sobre lo segundo dicen hay consenso:
se votará, y si se mantiene el criterio de la Cámara en torno a que no
deben retornar, se perfeccionará el vacío que quedó en la subrogancia.
Pero
en lo primero no había humo blanco. En la oposición no están de acuerdo
en mantener abierta la válvula de aportes particulares a través del
Servel, mientras que el oficialismo apoya mantener esa línea abierta
considerando que las candidaturas deben seguir pagando ítems fijos, como
los arriendos o a algunos asesores.