Mejorar
las pensiones de los actuales y futuros pensionados a través de la
creación de una Pensión Garantizada Universal (PGU) para todos los
adultos mayores de 65 años que pertenezcan al 90% de menos ingresos de
la población es el objetivo del proyecto de Ley que presentó el gobierno
el pasado miércoles 8 de diciembre.
Esta
PGU alcanzará los $185.000 mensuales como un aporte directo para
quienes estén dentro del 80% más vulnerable. Para quienes se encuentren
entre el 81% y el 90% de vulnerabilidad, esta pensión irá disminuyendo
progresivamente a medida que el beneficiario se acerca al 90%, y se
excluirá así solo al 10% de mayores ingresos.
El
seremi de Gobierno, Ricardo Hernández, destacó este proyecto señalando
que “esta es una iniciativa que responde a una inquietud ciudadana
establecida hace un bien tiempo ya en cuanto a provocar un mejoramiento
sustancial en las pensiones de los chilenos. El objetivo está muy
focalizado en la gran clase media chilena y en las mujeres, y pone un incentivo a ahorrar”.
Además,
el seremi manifestó que esta propuesta va en la dirección contraria a
lo que eran los retiros, porque lo que hacen es sacar dinero destinado a
las pensiones y esta reforma lo que hace es ingresar un aporte
sustancial para que se sume a la pensión autofinanciada que las personas
tienen.