Socialistas y radicales no comparten las declaraciones del ex Presidente Lagos y aseguran que “no representan a la oposición”

En desacuerdo se manifestaron los presidentes
regionales del Partido Socialista (PS), Juan Marcos Henríquez, y el
presidente regional del Partido Radical (PR), Gonzalo Bascuñán, tras
los dichos del ex Presidente de la república Ricardo Lagos, quien en un
programa de televisión señaló enfático que “ésta no es una crisis de
(Sebastián) Piñera, es una crisis del Estado”. Además, sostuvo que “tan
importante como el acuerdo social, es el acuerdo económico. Lo que hay
que hacer es un acuerdo profundo, sustancial, un gran programa de
activación de la economía, luego de la crisis que vamos a tener en los
próximos
meses”.

Además,
el ex Jefe de Estado señaló respecto al proyecto de Piñera, para que
las Fuerzas Armadas puedan resguardad infraestructura crítica sin que se
declare Estado de Excepción y otorgándoles exención de
responsabilidades penales, el líder de la ex Concertación se mostró de
acuerdo. “Nadie discute que el Presidente saque a las Fuerzas Armadas
cuando hay una inundación, por ejemplo. Pongámonos en el caso de que un
país vecino nos quiere invadir, lo primero que va a hacer es destruir
infraestructura crítica, el Presidente tendrá las razones adecuadas de
por qué lo está haciendo. Hay cosas que tienen que hacerse y no
decirse“, expresó Lagos.

Luego,
repasó a la oposición: “Hay un déficit de sectores de la izquierda que
no han sido claros con el respeto a la democracia y los derechos humanos
(…) De declararse en contra de la violencia”, dijo el político, quien
aseguró “hay que ser proactivo y atreverse”, haciendo referencia a los
políticos y partidos que se restaron del diálogo con el gobierno.

Ante
estos dichos, el timonel regional del PS indicó que “los dichos del ex
Presidente Lagos no representan al mundo socialista. Él pretende eximir
de responsabilidad a los gobiernos que han administrado el Estado. Si
bien es cierto que la dictadura dejó muchas leyes de amarre, la gestión
de los distintos Gobiernos mantuvo y dio más facilidades a la
consagración del modelo neoliberal en muchas materias como previsión,
educación, salud y vivienda”.

Henríquez,
además, agregó que “respecto a su apoyo a la presencia de militares
resguardando infraestructura critica no comparto su posición. Como ex
presidente debió tener una mirada más superior y analizar la
constitucionalidad de la ley y el estado de derecho. Es una aberración
que esté de acuerdo con la presencia de militares exentos de
responsabilidad penal en las calles”.

Culminó
el representante de los socialistas en Magallanes, diciendo que “con
respecto de los derechos humanos me parece que debió apoyar las
denuncias por el atentado a los derechos humanos en Chile durante la
crisis. La cantidad de ojos mutilados durante las manifestaciones se
escapa a toda estadística asociada a un evento aleatorio y representa
claramente una responsabilidad de la Institución de Carabineros”.

Por
su parte, el presidente regional del Partido Radical también lamentó
los dichos del ex presidente y agregó que “en un sentido, estoy de
acuerdo con que se trata de una crisis que atañe al conjunto del Estado.
La crisis, afecta a la democracia representativa y a la fe pública en
las instituciones. Esto implica, ciertamente, un profundo
cuestionamiento a los tres poderes de Estado. Pero en otro sentido,
difiero de su perspectiva, en tanto le quita foco de atención al
necesario liderazgo que debe tener el gobierno. Sobre todo en un régimen
altamente presidencialista como el chileno”.

“Ante
una crisis de la magnitud que estamos viviendo, el gobierno debe
liderar. Sin embargo, este gobierno no lo logra hacer porque no acepta
la razón última que tiene
la
demanda social, que es romper y superar la violenta desigualdad
estructural que existe en nuestra sociedad. Por eso no creo en la
agenda de seguridad ciudadana que plantea el gobierno, al menos no es lo
esencial para dar respuesta al caso. A fin de cuentas, para que vuelva
el orden público como se quiere, hay primero que aceptar la desigualdad
como el hecho fundante del conflicto, y en segundo lugar, comprender en
su extensión y profundidad el reclamo por dignidad. Para eso, se
requiere un nuevo pacto político, constitucional; un nuevo pacto
económico y social, tributario, con nuevos derechos y con una fuerte
agenda de dignidad; y un nuevo pacto cultural, que se construya
necesariamente, sobre el
trabajo solidario de nuestros pueblos”, finalizó Bascuñán.

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