La madrugada del sábado 19 de octubre de 2001 quedó marcada en el corazón
de muchos magallánicos, ya que ese día se protagonizó un hecho, que
hasta hoy no ha sido aclarado y no tiene responsables apuntados
directamente por la justicia.
Se
trata de la desaparición del entonces joven estudiante del Liceo
Salesiano San José de Punta Arenas, Ricardo Harex González, hecho que
ocurrió hace exactos 18 años.
Una
fecha que conmueve no solo a sus familiares, sino que a toda la
comunidad magallánica, convirtiéndose en el caso más emblemáticos de
desaparecidos en nuestra zona.
Diversas versiones han transcurrido durante los años, con respecto de lo ocurrido con el joven.
Ricardo
Harex participó por última vez en una fiesta, con sus amigos, la cual
se desarrolló en calle Caupolicán, en el Barrio Croata de Punta Arenas.
Las especulaciones han apuntado al sacerdote Rimsky Rojas, quien en ese entonces era director del establecimiento educacional.
“El
más sospechoso es el cura Rimsky Rojas, y yo decía que era un error,
que no sería él. Después asimilando las cosas y viendo expedientes, se
aclaró y era él”, señaló Margot González, madre de Ricardo en
conversación con el matinal Muy Buenos Días de TVN, que ayer dio a
conocer el caso.
“Estuvieron
como seis meses investigándome a mí, yo soy funcionario del Servicio
Médico Legal, un día me sacaron del servicio, para que vean las cámaras
de frío, pensando que yo podía tener a mi hijo. Hasta la jueza me golpeó la mesa y me dijo “que hizo con su hijo”, relató Sergio Harex, padre de Ricardo.
Según
recuerdan los familiares, siempre salía los fines de semana, pero todo
era avisado, pero esa noche, no llegó, y tampoco sonó el teléfono
avisando que algo había pasado.
Hasta
hoy, se continúa trabajando con una ministra en visita en el caso,
quien cuenta con el apoyo de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI,
pero no se ha revelado mayores antecedentes de la investigación.
El misterio continúa, ¿Qué pasó con Ricardo? lo que sí está claro, que todos los 19 de octubre, el caso saldrá a la luz pública, ya que los magallánicos no lo olvidarán.