Este beneficio fue entregado en una primera etapa a 21 propietarios y
en la actualidad se están finalizando las obras de las 22 viviendas
correspondientes a la segunda etapa de adjudicación.
La directora regional del Servicio de Vivienda y Urbanización
(Serviu), Hina Carabantes, indicó que “con un criterio de equidad estamos
llegando a zonas aisladas donde los costos son muy altos, lo que significa un
gran esfuerzo para nuestro ministerio. Con esta solución técnica las viviendas
quedan actualizadas, más confortables, con un ahorro importante en leña,
elevando la calidad de vida de familias que por años se sintieron postergadas”.
En las viviendas donde ya concluyeron las obras, los propietarios han
indicado que registran un ahorro de aproximadamente un 50% en el consumo de
leña, como única fuente de calefacción.
El mejoramiento de cada vivienda considera la instalación de aislante tipo
lana de vidrio en tabiques perimetrales y cubierta, acero galvanizado en
techumbre y tinglado fibrocemento tipo “Hard Siding” como revestimiento
exterior. Las ventanas existentes fueron reemplazadas por tecnología termopanel
y se instalaron nuevas puertas de madera de lenga.
La aplicación de estos subsidios permite mejorar la calidad de la
construcción, revirtiendo los problemas de filtraciones de aire y bajas
temperaturas al interior de los hogares, debido principalmente al alto grado de
deterioro y a la precaria materialidad, la cual en su gran mayoría consistía en
estructura de madera, sin aislación, revestida únicamente con Zinc Alum.
La directora regional del Serviu señaló finalmente “que otros
beneficios asociados a la aplicación de estos subsidios, son el mejoramiento
estético de las viviendas y el aumento de su plusvalía”.