Hasta
Punta Arenas llegó el avión laboratorio alemán HALO, sigla en inglés
para “Avión de Investigación de Alta Latitud y Largo Alcance”, que
estudia la alta atmósfera de Sudamérica y la Antártica. La aeronave es
parte del proyecto “SouthTRAC (Southern Hemisphere Upper Troposphere and
Lower Stratosphere)”, conformado por 32 universidades y un consorcio de
organizaciones de investigación, el cual busca conocer la composición y
fenómenos climáticos en el hemisferio sur del planeta, a través de la
realización de dos expediciones con este avión, operado por la Agencia
Aeroespacial Alemana (DLR), que volará tanto en la zona austral de
Sudamérica como en la península Antártica.
La
aeronave realiza muestreos in situ de gases de efecto invernadero,
además de estudiar la interacción de las ondas gravimétricas con la
circulación atmosférica, la influencia de la biomasa quemada en tierra,
el transporte de vapor de agua y mediciones específicas de la cantidad
de ozono en la zona. La aeronave se encuentra registrando la temperatura
de una porción poco estudiada de la atmósfera. También ha liberado
durante su recorrido sondas meteorológicas, a cuyos datos se accede de
forma remota.
En Chile, se han realizado esfuerzos para concretar lazos de
cooperación científica con este proyecto. La Comisión Nacional de
Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), a través del Programa
Fondequip, y en conjunto con el Instituto Antártico Chileno (INACH),
convocaron a investigadores chilenos o extranjeros con residencia
definitiva en Chile, a participar de un Concurso de Proyectos de
Investigación Iniciativa Southtrac, para acceder a los datos obtenidos
por el avión, además de financiar pasajes y estadía en Alemania, de modo
de analizar en conjunto con las instituciones de investigación
asociadas al proyecto, los datos que se obtengan de las observaciones
atmosféricas y publicar en conjunto los resultados de dichos análisis.
El
director del Inach, doctor Marcelo Leppe, recalcó que “para nosotros es
muy importante estudiar la relación del clima y la modelación del
futuro. En estos momentos, estamos con un porcentaje importante de los
108 proyectos antárticos (ECA 56) que tienen como foco el cambio
climático. Vimos una gran oportunidad cuando el avión HALO decidió venir
a Sudamérica y reunirse con científicos chilenos y argentinos, ya que
existe una gran ‘caja negra’ de datos que no son posibles de explicar
con los medios que actualmente contamos. Éste es un avión de muy alta
tecnología y que se pone al servicio para trabajar en las respuestas de
estas grandes preguntas”.
Cabe destacar que el Ártico y el Atlántico norte ya han sido estudiados con éxito con esta aeronave.