Según
registros del Cementerio Municipal de Punta Arenas “Sara Braun”, el 28
de agosto de 1929 ingresan para ser sepultados un chileno de raíz
chilota, llamado David Leal, y un indio kawésqar de nombre original
desconocido, pero nombrado Pedro Zambra para su entierro. Estos fueron
traídos desde la isla Cambridge, ahora isla Diego de Almagro. Ambos
habían sido asesinados, Leal a causa de un lanzazo y el aborigen con un
balazo.
La
historia cuenta que en la isla realizaba operaciones mineras la empresa
rusa Kravient, por los relatos registrados en la época, se asegura que
el dueño, un trabajador de apellido Díaz y el mismo David Leal, fueron
atacados por los kawésqar. Según relató el administrador del cementerio,
Claudio Carrera, esto era poco habitual en el pueblo originario. Díaz
escapó, buscó ayuda y con él vino Pasqualino Rispoli, quien presenció
los cadáveres con las características antes señaladas. Ambos cuerpos
fueron enterrados en la misma zanja y dejados en el lugar. A pesar de
esto debieron volver, porque por orden de la Justicia, era necesario
hacer una autopsia. A causa del alto nivel de descomposición, no
pudieron identificar cuál cuerpo era el del chileno, por lo que los
llevaron juntos en el mismo ataúd.
Así
es como ingresan al Cementerio Municipal Sara Braun, el 28 de agosto de
1929. Claudio Carrera explicó que estos han sido movidos en dos
ocasiones, pero que efectivamente se encuentran sepultados juntos, en
donde actualmente está la animita del “Indio Desconocido”. Basado en su
experiencia como sicólogo forense, considera que aún detalles por
esclarecer, porque puede haber existido un desacuerdo entre el empleador
y el empleado, o que al verse bajo ataque sacrificó a David Leal para
salvarse. Por lo mismo, anunció que está investigando y espera dar a
conocer en los próximos días nuevos antecedentes.