Recientemente el Concejo Municipal de Cabo de Hornos aprobó la ordenanza y el Plan de Gestión de Humedales para la comuna, lo que entrega una serie de herramientas que permitirán regular la protección, conservación y uso sustentable de estos frágiles ecosistemas, mediante un modelo de gobernanza para estos espacios.
Para el alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández, este paso refuerza el compromiso del municipio en materias ambientales, agregando que “este trabajo colaborativo es con la comunidad, de sus organizaciones, entendiendo que la protección no es prohibición, sino un instrumento que nos permite desarrollar crecimiento sostenible cuidando el medioambiente, sus humedales y nuestra rica biodiversidad, asegurando que esta forme parte de la vida de las nuevas generaciones”.
La importancia de plan radica en que se reconoce como objetos de conservación a ocho humedales agrupados en dos categorías; Costeros: Micalvi, Lauta, y Punta Gusano; y los Terrestres: Río Ukika, Laguna Zañartu, Huairavo (ex Carlos Ibáñez), Turbal Navarino, y FabLab.
Juan Francisco Pizarro, profesional de Recursos Naturales y Biodiversidad explicó que “utilizamos la metodología de estándares abiertos para la práctica de la conservación, lo que nos permitió desarrollar un proceso participativo y que nos permite planificar en el largo plazo priorizando las estrategias en función de los recursos y sus avances”.
En tanto, la seremi de Medio Ambiente, Daniela Droguett, valoró el trabajo realizado por las entidades asociadas a este plan, entre ellas organizaciones ciudadanas, el municipio y la UMAG.
Pero aquella tarea continúa hacia el futuro, como la delimitación de cada uno de estos espacios aplicando diferentes metodologías, siguiendo los criterios de la Guía de Delimitación de humedales del Ministerio del Medio Ambiente para comenzar con la declaración formal de estos espacios. “Para el segundo semestre esperamos concretar al menos dos de estos espacios, Huairavo y Micalvi”, puntualizó la seremi Droguett.