En la conmemoración del primer aniversario del estallido social, la Iglesia Católica fue víctima de actos vandálicos.
Lo anterior debido a los incendios de dos iglesias, una de ellas en la parroquia la Asunción y San Francisco de Borja, esta última perteneciente a Carabineros de Chile.
El domingo, cerca de las 20.00 horas, la aguja y la torre de la Parroquia de la Asunción se desmoronaron por completo. Las llamas ardían en todo el inmueble y por lo cual debieron acudir nueve compañías de Bomberos intentando sofocar el incendio generado por desconocidos en el marco de las manifestaciones que conmemoraban un año del estallido social.
Ubicada en la intersección de la Avenida Vicuña Mackenna con calle Barón de Coubertin, la Parroquia de la Asunción fue inaugurada en 1876 y ya había sido vandalizada anteriormente. Si bien ahora fue consumida en parte por las llamas, en noviembre del año pasado fue saqueada y sus bancas e imaginería religiosa se utilizaron en barricadas.
Además, fue atacada por encapuchados la Parroquia de San Francisco de Borja, que originalmente era la capilla del Hospital San Borja y fue cedida a Carabineros de Chile en 1975. Durante el domingo dicha iglesia se intentó quemar dos veces, pero Bomberos logró detener el siniestro cerca de las 22 horas.
Ante estos hechos Pingüino Multimedia conversó con el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, quien rechazó rotundamente estos actos de violencia.
La máxima autoridad católica de Magallanes manifestó que “como todo acto de violencia lo condenamos, es decir es uno de los tantos actos de violencia que sucedieron y nosotros condenamos todo tipo de violencia. Nos parece que la democracia, se sustenta, crece y se desarrolla cuando hay respeto de todas las opiniones y todos podemos decirlas y por nuestras opiniones no somos violentados, ese es un principio básico de la democracia, por eso existen las leyes y las constituciones, porque no puede ser que algunos por fuerza impongan lo que él piensa, eso sería de nuevo volver a los tiempos de dictadores o de aquellos que de alguna manera nos someten”.
Además, Bastres señaló que “sobre la iglesia yo creo que hay un atentado que más que al templo es a la comunidad cristiana, a las personas, porque lo que ha expresado la comunidad es que lo que más les ha dolido es que han violentado el lugar donde la comunidad se junta a rezar, hacer vida, etc. Yo creo que eso es lo que más sentimos y eso atenta contra la libertad religiosa”.
El obispo de Magallanes agregó que “en Chile existe la libertad religiosa y cada uno puede exponer lo que piensa, siempre que sea con respeto a los demás, entonces el atentado a la iglesia me parece que es una falta y una cosa gravísima a la comunidad cristiana, porque para todas esas personas era el lugar donde se encontraban y podían desarrollar su fe”.
Finalmente el obispo, expresó a los magallánicos que “lo que nos enseña después de los de ayer es que debemos ser responsables cuando realizamos los actos, hay libertad para manifestar aquello que a uno le parece que no va y la forma de manifestarse en Chile es respetando a los otros, tratando de hacerlo dentro del marco de la legalidad y aquellos que se manifiestan tienen que saber que deben respetar a aquellos que no piensan como ellos y es parte fundamental de cualquier manifestación y cualquier expresión que se pueda dar”.