Durante
lo que resta de año, Chile tomará un papel preponderante a nivel
mundial, cuando del 2 al 13 de diciembre se lleve a cabo el llamado
COP25, órgano de decisión supremo de la convención de países que
suscriben el acuerdo y que se reúnen anualmente para revisar el avance
en la implementación de la Convención, donde se proponen, evalúan y
aprueban otros instrumentos que apoyen su instauración.
Entre
las más trascendentales conferencias que se han realizado, sobresale la
llamada COP21, que se llevó a cabo en París (Francia) en el 2015, donde
todos los integrantes firmaron el llamado “Acuerdo de París”, que insta
a todas las naciones suscritas a trabajar políticas micro y macro para
frenar el cambio climático.
En
ella se logró, por primera vez en la historia, un acuerdo universal
sobre los métodos para reducir el cambio climático. El Acuerdo de París
fue aprobado por casi todos los estados y se convertirá en jurídicamente
vinculante si por lo menos 55 países que representen al menos el 55 por
ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero,
adhiere a ella a través de la firma seguida de su ratificación,
aceptación, aprobación o adhesión.
De
acuerdo con el comité organizador, el resultado esperado era clave para
limitar el calentamiento global por debajo de 2 grados centígrados en
2100, en comparación con anterioridad a la era industrial.
Los
investigadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
acordaron en 2009 que esto era necesario para evitar catástrofes
climáticas graves, y que ese resultado a su vez, requeriría que las
emisiones de gases de efecto invernadero se redujeran entre 40 y 70 por
ciento en 2050, en comparación con el año 2010, alcanzando un nivel cero
en 2100. Esta meta, no obstante, fue superada por el proyecto
definitivo formalmente aceptado del Acuerdo de París, que pretende
también proseguir los esfuerzos para limitar el aumento de temperatura a
1,5 grados centígrados. Un objetivo ambicioso requeriría un nivel cero
de emisiones entre 2030 y 2050.
Chile
es el responsable de apenas el 0,25% de las emisiones globales, sin
embargo, país es muy vulnerable al cambio climático. Cumplimos con 7 de
las 9 condiciones de vulnerabilidad definidas por la ONU, lo que nos
sitúa entre las diez naciones más afectadas por este fenómeno. Por este
motivo, Chile será foco de todas las miradas a nivel mundial que están
pendientes del cambio climático, con actividades desde Arica a
Magallanes.
Seremi
Para
profundizar un poco más sobre el cambio climático, Diario El Pingüino
conversó con el seremi del Medio Ambiente, Eduardo Schiappacasse, quien
explicó que esto debería no solo tomar relevancia durante este año, sino
por el resto de nuestra vida.
En
respuesta a por qué se dice que nuestro país es el más vulnerable a la
hora de hablar del cambio climático, Schiappacasse explicó que
“principalmente porque cumplimos con siete características que son
fundamentales en este tema. Primero, tenemos áreas del borde costero de
baja altura; segundo, tenemos áreas áridas, semiáridas y de bosque,
después sumemos que somos susceptibles a desastres naturales, contamos
con áreas de sequía y desertificación. Además, tenemos zonas geográficas
con contaminación atmosférica y un ecosistema montañoso. Por último,
superficies con archipiélagos y territorios insulares, lo que finalmente
nos hace estar dentro de las diez naciones a nivel mundial que más nos
afecta este fenómeno”.
El
seremi comentó que “el tiempo de actuar es ahora, mañana podría ser
demasiado tarde. Para mitigar esto, contamos con dos líneas de acción,
la primera es de mitigación, en la cual buscamos bajar los índices de
gases invernadero y la segunda es adaptación al nuevo horizonte”,
explicó.
De
no tener en consideración el cambio climático y sus efectos, expertos
estiman que aumenten las temperaturas entre 2°C y 4°C en todo el país, a
fines de este siglo, disminuyan las precipitaciones entre 5-20% en la
Zona Central y un aumento en las precipitaciones entre 10-15% en las
Zona Sur, haya deshielo de los glaciares y disminución del área andina
para almacenar nieve y aumente el nivel del mar entre 20 a 30
centímetros.
Respecto
de las políticas que nuestro país está implementando para frenar el
cambio climático, se firmó una Ley Marco de Cambio Climático. Sobre esta
normativa, Schiappacasse declaró que “esta ley mira fuertemente dos
líneas de acción, una de mitigación y otra de adaptación, por lo que en
nuestro país el tema de adaptación es fundamental. Tenemos con 28
empresas un acuerdo de emisión cero de carbono, que finalmente incentiva
el desuso de este medio como generador de energía. De estas 28
empresas, ocho ya han disminuido su uso y las 20 restantes tienen plazo
hasta el 2024 para llevarlo a cabo”.
El
seremi explicó que “esto significa que si a nivel país tengo problemas,
por ejemplo, de falta de agua por sequía, tenemos que ver de qué manera
realizamos acciones, hay muchos estudios que ya se están realizando,
esto significa comenzar desde ya a mirar cómo vamos a trabajar para
hacer frente a esta condición y cómo nos adaptamos a ella”.
La
autoridad explicó que “junto con esta ley, viene el desarrollo de un
plan regional de trabajo respecto del cambio climático, dentro de este
plan regional lo que se quiere ver es cómo trabajamos para la
mitigación, pero también considerando los efectos que va a tener el
cambio climático y cómo nos adaptamos a él”.
Asimismo,
agregó que “en nuestra región, ya ha habido trabajos en este tema, por
el lado del turismo, se investigó cuáles iban a ser los impactos y cómo
hacíamos acciones para prepararnos. Esta actividad también se ha
replicado en agricultura y otras áreas. Ya estamos avanzando en esta
línea y por delante tenemos un gran desafío, trabajar a nivel regional”.
Magallanes
cuenta con excelentes parajes, que nos permiten tener una baja emisión
de CO2, gracias a los extensos bosques que ayudan a generar el proceso
de fotosíntesis y de esta manera, disminuir los gases contaminantes.
A
lo largo de su historia, la región siempre se ha mantenido muy por
debajo de la media nacional, siendo incluso usada como ejemplo por
muchas entidades globales del medio ambiente.
“Necesitamos que cada día se sume más y más gente, para así poder
realizar un cambio cultural y entre todos debemos ser entes
fiscalizadores, debemos empezar a cambiar la visión del sistema, no
dejar pasar por alto que el resto ensucie el espacio en que todos
compartimos”, enfatizó el seremi del Medio Ambiente.