Antonio Vargas, dirigente ecuatoriano, lo resume todo en una sola frase. “He visto las haciendas y puedo decir que el mejor terreno de ustedes se asemeja, al peor que tenemos nosotros”.
Y es por ello, agrega, que los resultados de la importación de este ganado, perfectamente aclimatado a las hostiles condiciones de Magallanes, ha dado tan excelentes resultados en la sierra ecuatoriana. “Los resultados han sido simplemente extraordinarias”, acotó Vargas, quien encabeza el llamado Núcleo de Mejoramiento Genético, equipo técnico que trabaja junto a las 23 comunidades indígenas y campesinas ecuatorianas que realizaron la importación.
A comienzos de 2016, 23 comunidades indígenas Kishwas de la sierra ecuatoriana, efectuaron la importación desde la zona austral de dos mil ejemplares ovinos desde la región más austral de Chile.
Se trataba de ovinos de la raza Marín Magellan Meat Merino, conocida simplemente como 4 M, una raza desarrollada íntegramente, en esta región, a lo largo de los últimos 35 años, por profesionales y técnicos regionales. “Ésta es la primera raza ovina desarrollada e inscrita en Chile, con fines comerciales. Es por ello que la exportación realizada a comienzos de año, es un hito de la ganadería no sólo regional y nacional, sino mundial”, expresó José Marín, gerente y socio del frigorífico que lleva su nombre e impulsor de esta iniciativa.
Todo un hito
María Isabel Sánchez, seremi de Agricultura subrogante, expresó: “Es una actividad muy relevante, porque estamos aprovechando de evaluar lo que empezó, a principios de año con la primera exportación de una raza que fue desarrollada totalmente en Magallanes, una raza de ovinos que ha dado excelentes resultados en las distintas comunidades donde se ha ido repartiendo y, para nosotros es el resultado de múltiples negociaciones que hemos realizado como Gobierno de Chile y que han permitido concretar este negocio, mantener un patrimonio zoo- sanitario de características inigualables en el resto del país. Y eso ha facilitado al productor poner su producto en otro país y el resultado ha sido increíble, lo que facilita que se puedan generar nuevos negocios y con un gran potencial exportador”.
Gestión
Antonio Vargas explicó que 450 familias indígenas recibieron ganado magallánico, por un valor de
US$ 100 cada ejemplar. Ahora, esperan venderlo a US$ 250 cada uno, lo que será un gran aporte para ellos.