El 31
de diciembre, durante una misa que se realizará a las 19 horas en la
Iglesia Catedral de Punta Arenas, Rolando Ritter Aros recibirá una
distinción que lo emociona y que lo llena de sano orgullo.
Ese día, el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, le hará entrega del Premio Por la Paz 2017.
Sus familiares más cercanos responden a la primera pregunta de Diario El Pingüino:
– ¿Por qué el Obispado le otorgó a Ricardo Ritter esta distinción?
“Porque,
al cabo de cerca de cuarenta años de trabajo en la Gobernación de
Magallanes dejó en evidencia su espíritu de servicio y de apoyo a los
migrantes que llegaron a buscar un mejor futuro para ellos y sus
familias, después de dejar atrás las tierras dónde nacieron”.
– Ricardo, ¿desde cuándo usted se desempeñó en ese cargo?
“Aunque
la Ley de Extranjería y su reglamento fueron publicadas en el año 1975 y
se estableció que el Ministerio del Interior asumiría el control de la
función de extranjería, delegando en las intendencias y gobernaciones
algunas facultades sobre esa materia, sólo tres años después, ya
designado el gobernador, se me nombró encargado de Extranjería”.
– ¿Y desde entonces, hasta cuándo?
“Yo
ingresé al Servicio del Gobierno Interior en el año 1972 y jubilé en el
año 2010, o sea treinta y ocho años, de los cuales estuve treinta y
cinco de ejercicio en la función de Extranjería y también fui siete años
director Provincial de Emergencia y, durante seis años, fui presidente
de la Asociación de Funcionarios de la Gobernación de Magallanes”
– ¿Debe haber un hito importante en esa dilatada carrera funcionaria?
“Efectivamente,
los hubo, pero en el orden administrativo y legal, pero en julio de
1983, por citar sólo uno de esos hitos, se faculta a los gobernadores
para otorgar títulos de residencia a extranjeros que carecen de
pasaportes o que se encuentran imposibilitados para obtenerlos, pero ya
antes, en diciembre de 1981, se delega en esa autoridad la facultad de
cambiar la condición jurídica de turistas a residentes, lo cual
implicaba recepcionar y resolver solicitudes a nivel local”
– ¿Algo más?
“En
el año 2009, con la aplicación del Acuerdo Mercosur sobre residencias
de los Estados (Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile),
las visas de nacionales de dichos países se resuelven a nivel local. Con
esto se incrementa sustantivamente el flujo de extranjeros de dichos
países”.
– ¿Cuánto aumenta ese flujo de extranjeros?
“A
partir de 1975, la media mensual era de cien atenciones a extranjeros.
En la década del 2000 se elevó a más de 500 atenciones por mes y hoy
día, se estima que la Gobernación de Magallanes debiera estar sobre mil
atenciones mensuales a personas extranjeras”.
– Volvamos a su familia… ¿Ustedes qué piensan? ¿Cómo es Ricardo Riterr?
“Más
allá del eficiente y solidario funcionario del Departamento de
Extranjería, Rolando Ritter Aros es un hombre hogareño, casado hace
cuarenta y tres años con Luis Gallardo Rodríguez, padre de dos varones y
abuelo de un nieto, Matías, hijo de Patricio y de Claudia Costales, su
esposa. Rolando es un buen esposo, cooperador y ahora que está jubilado,
aún más. Es buen cocinero”.
Patricio
Ritter Gallardo lo describe como “el mejor papá y muy noble” y Rolando,
su hermano, tampoco escatima elogios al describir a
su padre: “Es muy humilde, vive preocupado del prójimo, por eso fue un
buen empleado público y su trabajo lo hizo en forma silenciosa, pero
solidaria, eficiente y afectuosa con todos quienes llegaron hasta el
Departamento de Extranjería de la Gobernación de Magallanes hasta que
jubiló, hace ya unos años”.
El
obispo Bernardo Bastres, al dar a conocer que Rolando Ritter y el ex
cónsul de Chile en Río Gallegos, Jorge Salinas Paredes, recibirán el
Premio Por la Paz 2017, citó una frase del Papa Francisco que define a
los migrantes y refugiados como “hombres y mujeres que buscan la paz”.