Familia de trabajador que sufrió graves quemaduras acusa mala gestión de Isapre

Karen Zenteno es la pareja de Pablo Rojas, hombre de 32 años
que sufrió graves quemaduras el pasado fin de semana, luego de padecer un
accidente doméstico.

Ayer, conversó con Diario El Pingüino para manifestar su
preocupación por la tardía respuesta que tuvo el traslado de su pareja a la
capital, luego de que se determinara que el tratamiento lo debía continuar en
una clínica especializada.

De igual forma, relató cómo ocurrieron los hechos, ya que
fueron varias las versiones que circularon. “Estábamos en la casa los dos,
arrendamos una casa interior. Estábamos entre la casa y el quincho, al aire
libre, íbamos a hacer unas carnes afuera. Yo le dije a Pablo que lo ayudaba,
buscamos unos palos, papel, buscamos el chispero y me dice prendámoslo con
bencina más rápido. Él tomó el bidón, le puso bencina a la tapa y como el bidón
estaba lleno cayó un poco al suelo. Bueno siguió y le tiro bencina al chulengo,
éste prendió bien, pero después le puso lo que le quedaba en la tapa, y ahí
agarró mucho fuego y como tenía la tapa en la mano le agarro la mano, con el
susto tiro la tapa al piso y agarró fuego la tierra, donde había caído la
bencina y ahí fue como en un segundo le agarró la ropa, la chaqueta. Andaba con
un jeans y una polera, además de su chaqueta. De ahí al lado mío había un
extintor, trate de agarrarlo pero como el fuego se venía hacia mí, con la
desesperación se me cayó, me doy vuelta para pedir ayuda, porque la señora que
nos arrienda la casa está adelante, pero me doy vuelta y Pablo ya no estaba, no
sabía dónde se había metido, así que de nuevo tomo el extintor y fue donde yo
me quemé el pelo y un poco la ropa. A mí no me pasó nada, pasa un caballero y a
él le di el extintor para que apague el fuego”.

Al continuar con su dramático relato, señala “a la entrada
de la casa tenemos un ventanal grande, y miro para adentro y veo a Pablo que se
metió a la ducha, para apagarse. Después de eso intenté entrar, la puerta de
adelante estaba cerrada, la de atrás estaba con fuego, después Pablo salió y yo
le apagué con la mano el fuego que quedaba en su pantalón, por eso dijeron que
me quemé las manos, pero no fue así, y nos fuimos caminando. Se le escuchaba un
poco más ronco, porque él estaba hablando. Había un vecino que estaba al lado,
y le pedimos que nos lleve al hospital. Ahí nos llevó, y cuando íbamos por
Avenida Frei nos encontramos con un taco en Manuel Aguilar, y venían tres
patrullas, me bajo y les hago señas para que nos lleven rápido al hospital”.

Agregó que “se quejaba mucho de sus manos, de su cara y nos
fuimos. Hasta el lunes en la mañana nos dijeron que tenía que ser trasladado,
trámites que tenía que realizar el hospital, y lo hicieron”.

La Isapre

Karen indicó que “nos dijeron después de tres días que al
momento de haberlo ingresado, como es paciente crítico, la doctora que lo
recibió tendría que haber activado una ley de urgencia, para la Isapre, para
que todo sea más rápido y esto no se hizo, y ya no se ha hecho, porque se
tendría que haber tenido listo el mismo sábado en la noche. Eso tenemos que
verlo con el hospital para ver lo que ocurrió”.

Se agregó que la Isapre cuestionada mantiene convenios con
dos clínicas en Santiago, la Indisa y Bicentenario, pero que al no haber cupo
se tendría que haber buscado una alternativa, lo que significaba más gestión y
más desembolso por parte de la entidad.

Asegura que han pedido explicaciones en la Isapre y sólo les
han dicho que el avión ambulancia que trasladaría a su hermano no ha podido
despegar por malas condiciones meteorológicas, pese a que, hechas las
consultas, los vuelos no han sido suspendidos en el Aeropuerto Carlos Ibáñez
del Campo.

Consultada si lo ha podido ver, dijo que “yo lo veo todos
los días, y siento una impotencia de verlo ahí, que esté sedado y que estos
días sólo le hayan hecho curación, pero por lo menos le han dado sus remedios y
eso lo mantiene”.

El malestar familiar es amplio y se dejó ver durante la
mañana de ayer, cuando la madre y la hermana de Pablo se contactaron con
Pingüino Radio, manifestando su preocupación por lo que le estaba ocurriendo,
principalmente porque el traslado no se podía concretar, mismo malestar que
manifestó Karen, su pareja.

“He ido todos los días a la Isapre Consalud y hoy (ayer)
hablé con la encargada. Después salí de la oficina y me dice que sí viaja hoy
la avioneta ambulancia y se quedarían por hoy, pero mañana viajaríamos a
Santiago, así que a esperar qué es lo que pasa, lo importante es que llegue y
reciba el tratamiento. El cupo en la clínica está desde el lunes”.

Con respecto a la condición de Pablo, señaló que mantienen
mucha fe y tienen la certeza de que se recuperará. “Yo tengo la misma fe desde
el primer día, hay mucha gente que está detrás nuestro, gente que está haciendo
beneficios, como familia, sus papás, sus parientes. Estamos organizando
beneficios, esta semana tenemos uno, el domingo vamos a vender almuerzos, pero
ya está todo comprado. La otra semana se venderán chacareros y sus compañeros
de trabajo de Crosur van a hacer un bingo, así que por lo menos tenemos mucha
ayuda”, fueron las palabras de la mujer, quien además llamó a la comunidad a
sumarse a las cadenas de oración en favor de Pablo, las que se realizan todos
los días a las 21 horas.

Traslado

Ayer, a las 17.42 horas el paciente Pablo Rojas dejó el
Hospital Clínico de Magallanes, iniciando de inmediato el traslado a la capital
en el avión ambulancia, siendo internado cerca de la medianoche en la Clínica
Las Condes, donde se espera hoy comiencen con los exámenes médicos respectivos,
para ver si es que mantiene compromiso de las vías respiratorias.

El herido viajó en compañía de su pareja, Karen Zenteno,
quien entregará información del proceso de recuperación y del tratamiento.

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