Infectóloga del HCM, Mónica Pinto: “Veo difícil que en el primer semestre vuelvan las clases presenciales en los escolares”

Magallanes
se encuentra en una meseta luego de haber sufrido dos alzas importantes
de casos en el primer y segundo semestre del año pasado. La más
importante entre agosto y septiembre, donde Magallanes se convirtió en
la región con mayor cantidad de aeroevacuaciones.

Y
detrás se todo ese esfuerzo en un año tan complejo, estuvo la
infectóloga del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Mónica Pinto,
junto a su colega el también infectólogo doctor Rodrigo Muñoz.

Ambos
trabajando de la mano con sus pares del Hospital Clínico, y también con
profesionales de la Infectología de otras regiones del país y, además
con los investigadores del Centro Asistencial Docente e Investigación de
la Universidad de Magallanes.

La
facultativa es una mujer joven y con carácter -dicen algunos de sus
compañeros-, pero su profesionalismo es lo que más realzan de esta mujer
magallánica. Una médica que ha estado día y noche combatiendo contra la
pandemia

La
profesional estuvo de invitada al segundo bloque del programa Barómetro de Pingüino TV y
allí respondió numerosas interrogantes que hasta hoy tenemos en la zona
más austral del país.


¿En qué momento estamos hoy doctora Pinto?

“Diría
que estamos en una fase estacionaria de nuestra segunda gran ola que
nos mantuvo confinado tres meses, pero no hemos logrado el quiebre
definitivo para bajar en esa curva, que nos permitiría seguir avanzando
en el Plan
Paso
a Paso. En estas últimas cinco, seis semanas, nos hemos mantenido entre
10 y 15 por ciento de positividad de exámenes de PCR, pero no hemos
podido dar el salto para bajar
de eso. Estamos en una especie de meseta”.


¿Por qué cree usted que avanzamos de fase si la positividad continúa
siendo demasiado alta?. Hay otras comunas que están peores que Punta
Arenas y tienen una positividad inferior ¿Por qué sueltan a Punta
Arenas?

“Creo
que hubo una fuerte presión del sector económico regional por estar
mucho tiempo cerrados. La gente necesitaba trabajar y de alguna manera
cedieron, pero los números no nos daban y en eso no hay misterio. Creo
que fue una especie de convenio que hizo la región con el Ministerio de
Salud, porque hubo un compromiso de doblar los exámenes, hacer una
pesquisa activa más potente, con la devuelta de mano de ellos de
levantar el confinamiento”.


Hoy día en el país se ha comentado de una nueva cepa que quizás a
nosotros nos atemorizó en Magallanes y que se descartó como una mutación
o que igual nos mantuvo más propensos al contagio. ¿Qué está pasando en
el resto de Chile”?

“Se
anunció que se introdujo esta cepa británica que es una variante
genética, que es el virus de Wuhan (madre), que con el tiempo ha sufrido
mutaciones en distintas partes del mundo. Sin embargo, estas no tienen
repercusión en la infección en la contagiosidad, letalidad etc., sino
que son mutaciones que se van acumulando a medida que el virus se
reproduce, pero esta variante que fue descrita el 12 de diciembre en
Gran Bretaña, daba la sensación -para los investigadores- que tenía una
mayor transmisibilidad. Ellos describían entre 40 y 70 % más contagiosa
que lo que tenían antes circulando. La variante es distinta a la de
nosotros. Nosotros también tuvimos una variante distinta al resto del
país, esa es una realidad. La variante que tuvimos en abril no fue la
misma que tuvimos en la segunda ola, pero es distinta a la de Gran
Bretaña. Todas estas cepas que se genotipifican se suben a una
plataforma mundial y se pueden comparar. Nuestra variante tenía 9
mutaciones, una de ellas en particular, era escasa en todo el mundo,
pero nosotros no teníamos los medios para demostrar que eso aumentaba la
transmisibilidad. Eso se fue a estudiar a Australia y se está
complementando, sin embargo, los británicos tuvieron cómo hacerlo y
aparentemente esta cepa es más contagiosa y se fue comiendo a la cepa
que circuló en Gran Bretaña, que es lo que pasa cuando los virus se van
adaptando, generan ventaja y entre ellos una variante va a predominar”.

¿Qué le deja esta pandemia?

“Lo
que más nos hizo esto fue trabajar en equipo a nivel local, trabajar
con otras unidades, Seremi y Servicio de Salud, Municipio, Intendencia
(…) Hubo que unir muchas aristas para sacar esto adelante. Para armar el
laboratorio hubo aporte privado, la Universidad de Magallanes, y como
infectólogos, hemos tenido harta colaboración de otros infectólogos del
resto del país haciendo investigación. Si algo ha sacado de bueno esta
pandemia es el trabajo colaborativo”.

¿Con esta pandemia cree usted que quedamos desnudos en cuanto a infraestructura? Y además, ¿Qué nos puede deparar de venir una tercera ola este año?

“Efectivamente
mostramos las falencias de infraestructura y de capital humano. No
podíamos echar mano a más gente para hacer reemplazo. Muchos tuvieron
que repetirse turnos. La misma gente de los hospitales se fue
enfermando, entonces había que hacer cobertura con la misma gente y,
efectivamente, una de las cosas que vimos es que la UPC era muy chica,
algo que veníamos viendo hace tiempo, pero acá se hizo más evidente y el
ejemplo, es que la UCI se cuadruplicó y con eso es lo que se ha
mantenido hasta ahora y no podemos decir que estamos vacíos, de hecho,
el porcentaje de ocupación sigue siendo alto. Se ha tenido que
aeroevacuar en estos últimos día
s para tener camas libres para este fin de semana largo.

Creo
que estamos mejor preparados que en abril porque hemos ido conociendo
esta enfermedad. Tenemos un mejor manejo con estos pacientes, sin
embargo, todo va a depender de cómo se comporte el virus en la
población. Si esta cepa llega a ser más transmisible e introducirse en
nuestra región en verano, por ejemplo, no vamos a tener la cantidad de
gente vacunada suficiente para que podamos tener una inmunidad de
rebaño. Así que sin duda que el sistema de salud puede verse rebalsado d
e nuevo”.

¿Usted cree factible que durante el primer semestre de este año los escolares vuelvan a clases presenciales en Magallanes?

“Creo
que no, porque para que eso ocurra con la seguridad que queremos darle a
niños y familias, no hasta estar vacunada la suficiente población que
necesita estarlo, para que haya seguridad. Mientras eso no ocurra, esto
va a ser una curva que va a ir subiendo y bajando, que vamos a ir
cambiando de fase cada cierto tiempo, se pueden reintroducir variantes
nuevas, así que me da la sensación de que este año puede ser con clases
mixtas en el segundo semestre porque el primero veo difícil que vuelvan a
clases presenciales”.

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