Los
pastizales y praderas son elementos extremadamente importantes en
Magallanes, considerando que la región se dedica en gran parte a la
industria ganadera, entregando productos a nivel local, nacional e
internacional.
Debido
a lo anterior, se realizan monitoreos para detectar ¿cuánto ha cambiado
el pastizal durante los últimos 10 años? ¿cómo afecta el manejo actual a
las especies forrajeras? si se está perdiendo diversidad de especies
nativas o si el suelo está estabilizado o se está erosionando.
Preguntas
que solo pueden ser resultas con estudios a largo plazo, que son la
base para demostrar los efectos de la implementación de un plan de
manejo de pastoreo, en un contexto de cambio climático.
El
Centro Regional INIA Kampenaike realiza estos estudios y cuenta con 23
monitores Maras instalados formando una red que cubre los ecosistemas
áridos y semiáridos de uso ganadero en Chile, distribuidos en
Magallanes, Aysén y Arica y Parinacota.
Según
dice el investigador a cargo de uno de los nueve nodos que forma la Red
Maras de Argentina y Chile, este sistema alerta y permite hacer correcciones, cuando el manejo del campo no está marchando en la dirección correcta.
Sucede
que cuando se pierde la cubierta vegetal, aumentan las malezas
invasoras, disminuye la diversidad biológica y aumenta el suelo desnudo,
todo esto genera erosión y pérdida de la productividad afectando la
economía y la seguridad alimentaria de los animales directamente e
indirectamente, de las personas.
De
los 23 monitores instalados en el país, Magallanes cuenta con 16, Aysén
con cuatro y la región de Arica y Parinacota con tres.