Profesores, estudiantes de Pedagogía en Música, artistas e
intérpretes musicales experimentaron y conocieron el Proyecto TarabusT, un
trabajo de estimulación sonora para personas con discapacidad y que el Consejo
Regional de la Cultura y las Artes, a través del programa Acciona, trajo hasta
Punta Arenas.
Los responsables de la innovadora propuesta
basada en la música de improvisación y guiada mediante el código de señas,
compartieron herramientas y estrategias para la inclusión de personas con capacidades diferentes, utilizando como recurso
principal el sonido.
“El taller tuvo que ver
con compartir las herramientas básicas de la metodología del programa de
estimulación sonora, que es un proyecto constituido por un equipo multidisciplinario
donde trabajamos músicos, bailarines, sociólogos, educadoras diferencial y
audiovisualistas, entre otros. Somos un equipo multisectorial que trabaja la
creación de nuevos códigos de lenguaje, ocupando el sonido como puente
articulador. El taller tuvo un módulo práctico y una relatoría consistente en
una exposición del programa”, comentó Marcelo Maira, Director del Programa de
Estimulación sonora para personas con discapacidad, una línea educativa del
proyecto TarabusT.
Según explicó Maira, la creación de la música
de manera espontánea, permite la conexión y la generación de espacios de
comunicación que apuntan a fortalecer la expresión artística, activar la
capacidad motora, mejorar el nivel de funcionalidad, concentración y autonomía
en la ejecución corporal, ayudando a potenciar las habilidades cognitivas y
sociales.
TarabusT, organización sin fines de lucro con
sede en la Región de Valparaíso (2010), dedicada al desarrollo artístico
cultural teniendo el sonido, la música experimental, la investigación sonora y los programas de educación artística como
ejes centrales. Está integrado por músicos de Santiago y Valparaíso, e
inspirado en la experiencia de la banda alemana Partita Radicale.
La iniciativa tiene sus
orígenes el año 2009, cuando la orquesta de improvisadores Ensamble TarabusT
realizaba un ciclo de conciertos en Centro de Extensión del Consejo de Cultura
(Centex) en Valparaíso. En las últimas dos jornadas irrumpieron una treintena
de niños acompañados por sus educadoras diferenciales. Los músicos sintieron su
presencia y la energía que en los alumnos generaba una música de ruidos y
formas libres dirigida por señas. Sin embargo, los niños se fueron antes de
finalizar la sesión, por lo que no pudieron compartir ni conocer sus
impresiones.
“Ahí
empezamos a imaginar de qué manera podíamos llevar el ruido, la música que
hacemos, a otro campo, sacarlo de los conciertos. Ahí surgió la idea de los
talleres”, fundamentó Marcelo Maira.