La familia de una mujer de 35 años denunció una presunta negligencia médica
en el Hospital Clínico de Magallanes, señalando que no hubo una atención adecuada para salvar la vida de una bebé de 33
semanas de gestación.
Según lo denunciado por Yaritza Santana Ramírez, su hermana ingresó al
hospital con su hija en el vientre, sin problemas. “Mi hermana llegó al
hospital con ruptura de membrana y comenzó a perder líquido, ante esto la
dejaron hospitalizada. Supuestamente le dieron medicamento para madurar los
pulmones de la bebé, porque dijeron que no se le podían sacar porque sus
pulmones estaban en etapa inmadura. Así comenzaron a pasar los días, no la monitoreaban, solamente escuchaban
los latidos del corazón de la bebé, y como se escuchaban no le hacían nada más.
La hicieron esperar y le dieron como fecha de cesárea el 4 de septiembre, pero
el lunes 28 de agosto, mi hermana comenzó a sentirse mal, le decía a las
matronas que se sentía mal, que no podía respirar, y desde hace cuatro días que
no sentía a la bebé. Cuando la monitorearon la tarde del lunes, ante la
insistencia de mi hermana, se dieron cuenta que no habían latidos de la bebé”.
La mujer relató los resultados de la autopsia: “El martes se le hizo la
autopsia a la bebé, y ella venía súper bien, tenía todos sus órganos bien
formados y estaba sanita, solamente no
la sacaron a tiempo. Cuando llegó mi hermana con la ruptura de membrana y
después del medicamento tendrían que haberle realizado la cesárea que el doctor
nunca indicó”.
La hermana de Evelyn Santana, señaló que hasta el momento no pretenden
realizar acciones legales. “Ahora mi hermana no quiere hacer nada legal por ser
un proceso largo que, además, es recordar permanentemente el suceso y algo
sicológico. Ella sabe que una demanda no le devolverá a su hija, que se
llamaría Lizandra Antonia”.
Comunicado hospital
Por su parte, desde el Hospital Clínico de Magallanes, se indicó que “el día 22 de agosto ingresó a urgencia
ginecológica una paciente de 35 años cursando un embarazo de 32 semanas.
Atendida por el ginecólogo de turno se le diagnostica un cuadro de ruptura
prematura de membranas. La paciente además presentaba antecedente de
diagnóstico previo de miomitosis uterina. Una vez ingresada, se evalúa la
viabilidad fetal a través de una ecografía, encontrándose el feto en
condiciones normales, por lo tanto se aplican las pautas ministeriales
correspondientes respecto a este tipo de patologías; es decir hospitalización y
tratamiento antibiótico, para así esperar hasta las 34 semanas (madurez fetal),
para interrumpir el embarazo.
Estando la paciente con 33 semanas de embarazo y durante los controles de
rutina se pesquisa ausencia de latidos fetales y se constata la muerte del feto
el día 28 de agosto. Posterior a esto, se realiza una cesárea para extraer el
mortinato mientras que la paciente continúa con cuadro febril que se encuentra
en estudio. Se mantiene internada.
La Dirección del Hospital Clínico de Magallanes, junto con lamentar lo
acontecido, informa que se han adoptado las medidas administrativas
correspondientes. Se evalúa de acuerdo a la norma técnica 100 que regula este
tipo de situaciones, la cual realiza una auditoría que actualmente está en
desarrollo. Una vez que hayan conclusiones al respecto, se le informarán a los
canales correspondientes”.