La alcaldesa de Porvenir, Marisol Andrade, manifestó ayer la firme oposición del Concejo Municipal para que se autorice el proyecto de relleno sanitario en esa comuna.
El motivo es que el terreno elegido se encuentra a tan sólo cinco kilómetros de Porvenir, con lo cual el crecimiento de la ciudad se vería seriamente perjudicado, indicó. “Nosotros como Concejo Municipal, le hemos hecho presente a las autoridades regionales que nos oponemos tajantemente a la adjudicación de ese terreno, debido a que su ubicación es demasiado próxima a la ciudad y si bien Porvenir necesita un relleno sanitario, no podemos perjudicar el futuro de la ciudad por los próximos 20 años, aprobando un proyecto como éste”, indicó.
Andrade manifestó que para esta comuna, aprobar el proyecto en las condiciones que ellos han conocido, en un sector tan cercano a la ciudad, involucra cercenar sus posibilidades de desarrollo a corto, mediano y largo plazo. “Porvenir está creciendo y en muy poco tiempo, creemos, las viviendas van a alcanzar el sector elegido”.
Pasos correctos
La alcaldesa manifestó que si bien, en la tramitación de este terreno se realizó una publicación en un medio escrito, como dispone la ley, “tratándose de un tema tan sensible para el futuro de la comunidad, se debió haber hecho un esfuerzo adicional para dar a conocer en forma mucho más masiva que esto se estaba realizando”.
El proyecto en cuestión debía ser tratado por el Consejo Regional la próxima semana para su aprobación, en conjunto con el proyecto para la construcción de un relleno sanitario en Punta Arenas.
Sin embargo, el intendente Jorge Flies dispuso la paralización del proyecto de Tierra del Fuego, de modo tal que la comisión respectiva, sólo tuviera a la vista el proyecto de la provincia de Magallanes, sobre el cual, el Ejecutivo no tiene dudas de su respaldo, pues se desechó un terreno que costaba $ 3 mil millones, en favor de otro que sólo cuesta $ 600 millones.
Este último debiera ser visto por el pleno del Consejo Regional, el próximo lunes.
La tortuosa tramitación de estos terrenos molestó especialmente al presidente del CORE, Miguel Sierpe, quien demandó un proceso más transparente, “que no deje dudas”, expresó.