Ello, pese a que, hace dos semanas, el intendente Jorge Flies presentó ante el Consejo Regional un oficio que fue enviado a la administración comunal, en el que se le exigía al municipio dar cuenta de las responsabilidades correspondientes, ya sea por parte de la empresa que diseñó las obras -lo cual se hizo a través de un llamado a licitación- como de la misma municipalidad, que actuó como unidad técnica del proyecto.
Ello, argumentan desde el municipio, porque aún no han sido notificados del pago de los montos adicionales: $ 295 millones de multa, más $ 622 millones por los trabajos adicionales necesarios para el buen funcionamiento del recinto.
“Cuando hay el pago de una indemnización, alguien tiene que ser responsable”, explicó el alcalde, Fernando Paredes. “Nosotros no hemos sido notificados de que esos montos se han pagado. La investigación sólo se puede hacer cuando hay un daño económico, y no hemos sido informados en la municipalidad. Son procesos lentos, no podemos anticiparnos”, explicó, y agregó que se le solicitó al intendente explicar si se han transferido los dineros.