“Nos hemos dado cuenta de que el interés de la gente no es solo quedarse con un nivel básico, sino que realmente quieren aprender más”

El pasado año, la
Oficina de Discapacidad de la DIDECO de Punta Arenas, organizó diversos
talleres para el aprendizaje de lenguaje de señas. Los cursos fueron un
completo éxito, debiéndose abrir más y más talleres durante el año. Los
cursos que buscaron fomentar la inclusión en la comuna, estuvieron a
cargo de Magnolia Chaparro, profesora en Educación Diferencial, y su
ayudante Daniela Ule, persona sorda.

En ese sentido, Magnolia Chaparro dialogó con Todo Noticias de Pingüino Multimedia respecto al desarrollo de estos cursos.

¿Han sido de gran éxito estos talleres?

“Si,
la verdad destacar la buena disposición que se ha generado en la comuna
de ser parte de estos talleres en donde se aprende a compartir el
lenguaje de señas. Donde las personas sordas, que son quienes nos
enseñan el lenguaje de señas, nos entregan conocimiento y nosotros
formar parte de ello. Además, el hecho de tener una mirada nueva, que al
hablar de inclusión no sea de un grupo exclusivo que habla de
discapacidad, sino de realmente como se hacen los espacios para poder
compartir, interactuar, las distintas formas que se comunican todas las
personas”.

Se imaginaba una convocatoria a este nivel…

“No,
me imaginaba que íbamos a hacer un curso y con eso estamos listos. La
verdad que la lista de espera es altísima, lo que nos ha manifestado la
municipalidad, que nos saben que hacer, ya que, se ha debido realizar en
distintos horarios”.

¿A qué se refiere con el nivel básico de aprendizaje?

“Primero
se trabaja con el abecedario dactilológico, para que se adquiera un
mínimo. Por ejemplo, adquirir los saludos, para entablar una relación
con la persona y empezar a comunicarme. También algún vocabulario, para
que podamos armar algunas frases y entender la estructura misma de la
morfología de la lengua de
señas, que es totalmente distinta a la lengua oral”.

Se usa mucho el rostro, ¿cómo lo han hecho con las mascarillas?

“Una
cosa que facilitó el curso fue la parte virtual, porque podemos hacer
rostros, movilizarnos. Cuando nos encontramos en la presencialidad la
mascarilla nos limita mucho”.

¿Es difícil aprender la lengua de señas?

“Quizás
al principio si, porque hay temor a hacer uso del rostro y de las
manos, todas son distintas, y pasa que hay señas que cuestan más que
otras.

La rapidez se adquiere con la práctica, que solamente con ella nos permite avanzar en la rapidez o fluidez en la lengua”.

¿Van a seguir los cursos?

“Sí,
volvemos en marzo, ya tenemos los inscritos. Tenemos la lista de
espera, la idea es que vaya corriendo, a medida que vaya avanzando los
cursos, poder terminar con los del primer nivel y desde ahí ver como
organizar el segundo nivel de lenguaje de señas”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS