Los gremialistas de la región prorrogaron el mandato de su directiva hasta nuevo aviso, continuando como presidente, José Domingo Caldichoury Ríos y como delegado nacional, Arturo Storaker Molina.
Ningún representante de Magallanes, participó en la elección de Silva Méndez, donde por primera vez la UDI, elige “caras nuevas”, desplazando de su directiva nacional a los denominados “coroneles”, es decir, aquellos que venían dirigiendo los destinos del gremialismo desde su fundación en septiembre de 1983.