El excelente clima que imperó durante dos fines de semana consecutivos en Punta Arenas, favoreció la presencia de miles de personas en los terrenos del Pasaje Retiro, en el cual la Agrupación de Conjunto Folclóricos Chilotes (Acochi), logró que funcionaran sesenta locales de venta de productos de la gastronomía chilota.
Durante la mañana de ayer, un grupo de personas vinculado a esa institución cultural y musical, estuvo abocada a dar los toques finales a un trabajo de recolección de botellas, envases y otros desperdicios que miles de concurrentes dejaron en el terreno donde funcionó la muestra número veintisiete.
El grupo, compuesto por los hermanos Juan y José Quinchamán, apoyados por Ignacio Quinchamán, Hilda Andrade y Paola Melihuenchur, utilizó escobas, bolsas plásticas, carretillas y otros medios para, primero, amontonar la basura y luego colocarla en bolsas de mayor grosor para que camiones municipales la retiraran del sector y la llevaran al vertedero municipal.
Juan Quinchamán, padre de Camilo, presidente de Acochi, estimó que las máquinas municipales retiraron unas diez toneladas de basura y desperdicios, pero el terreno presentaba ya, al mediodía de ayer, una imagen limpia y sin basura.
Quinchamán agregó que Acochi canceló, oportunamente, los gastos de luz y agua, las correspondientes instalaciones y extensiones; los baños químicos y la amplificación utilizados en el evento y los honorarios de los artistas que participaron en la muestra, incluso, sus pasajes, alojamientos y estadía, con apoyo parcial del Consejo de la Cultura y las Artes y el municipio local.
“Por estos días tenemos que asegurar las puertas, ventanas y accesos a los locales y al terreno, a fin de evitar que sean objeto de acciones delictuales, como incendios intencionales o intentos de provocar siniestros, como ocurrió hace unos seis años con la réplica de una iglesia de Chiloé”, explicó el folclorista chilote.
A la espera
El mismo Quinchamán informó que esperan poder reunirse con la máxima autoridad regional de Magallanes para clarificar con él la situación de un proyecto que le permitiría a la comunidad chilota residente, contar con un centro cultural y gastronómico propio, que no sólo sea un punto de reunión sino que el escenario que están pendiente de hace años y que ha venido funcionando en terrenos de Bienes Nacionales, cuya situación legal en relación a la comunidad chilota “sigue en el aire”.
“Llevamos años esperando; se nos hizo saber, el año pasado, que el Gobierno central había decidido no levantar ese centro, por su alto costo, dijeron que eran 3 mil 500 millones de pesos, aunque en tiempos de la intendenta Liliana Kusanovic se avanzó harto y hasta arquitectos de Santiago y de Punta Arenas cobraron millones por el diseño, pero después pasaron varios intendentes y hasta ahora, hay respuestas que no se han llevado a un compromiso escrito con nosotros y han mencionado a la AGIA y al Sercotec, pero hasta ahora y le hablo de la semana pasada no mas, todo de palabra y por eso queremos tener un encuentro, cara a cara, con el intendente y ver qué pasará, aunque estamos irritados con el seremi de Bienes Nacionales”, agregó Quinchamán.
Por ahora, se espera que se regularice a favor de la comunidad chilota la situación de los terrenos que ocupan en la actualidad, unos 9 mil 500 metros cuadrados, y de los otros 7 mil 500 metros cuadrados del terreno adyacente y este lunes (ayer) se entregarían, en otra carpeta, toda la documentación que las autoridades actuales volvieron a solicitar en una reunión sostenida la semana pasada.