Un crudo análisis de la situación que vive el país y Magallanes, entregó el gerente regional de Constructora Salfa, Cristóbal Bascuñán.
El ejecutivo no ocultó los problemas sociales de fondo que motivan la actual crisis, pero teme las graves implicancias que podría tener para el futuro la incapacidad de la sociedad de encontrar una salida a la crisis actual.
– ¿Cómo visualizan las proyecciones económicas del país y la región para el próximo año?
“El contexto de la situación actual del país hace que sea muy difícil la tarea de poder hacer una estimación. Estamos haciendo la planificación para el próximo año y – lamentablemente – hoy no es posible tener una certeza de lo que va a ocurrir. Existe harta incertidumbre”.
– ¿Pero Magallanes sigue ofreciendo oportunidades de inversión para 2020?
“Tal como señalaba anteriormente, para hablar de inversiones, lo primero es tener paz y estabilidad. En términos relativos, es verdad que nuestra región – si bien ha vivido episodios de violencia – es un poco más tranquila que el norte del país, pero hasta que no haya paz y estabilidad, creo que es muy difícil que los inversionistas tomen posiciones”.
– ¿Cuáles son los principales proyectos de inversión que proyecta Salfa en materia inmobiliaria durante el próximo año en la Región de Magallanes?
“En el mundo inmobiliario, uno siempre trabaja un año adelante, es decir, lo que se vende este año es lo que se terminó de construir durante el año anterior. En otras palabras, lo que estamos comenzando a construir hoy, es para vender en un año más. Hay que entender que una obra de edificación habitacional, por ejemplo, tiene una duración de, al menos, un año desde que uno tiene el terreno y comienza la ingeniería. Dicho lo anterior, te puedo comentar que actualmente estamos con un proyecto en el lado norte de la ciudad: un loteo de casi 70 viviendas, las cuales pretendemos cuenten con recepción municipal y estén aptas para ser escrituradas a mediados del próximo año. Para ese loteo, hoy estamos en un proceso de venta en verde. Además, en la misma zona, tenemos planificado iniciar obras de dos edificios de departamentos que pronto lanzaremos a la venta. Serán construidos en 2 etapas, dependiendo de cómo se comporte la demanda. Por otra parte, tenemos en carpeta al menos 2 o 3 proyectos más, con distinto grado de desarrollo. Uno en el lado norte y dos en el lado sur, los cuales se darán a conocer cuando estén más maduros”.
– ¿Cuáles son los montos de inversión y empleo involucrados en estos proyectos?
“Para el total los dos proyectos que venderemos el próximo año, se estima que la inversión total bordea los $ 12.000 millones”.
– ¿Cuáles son los proyectos de vivienda social más importantes de los próximos años en Magallanes?
“En la área de vivienda social, nosotros tenemos una entidad patrocinante que hace la función de agrupar la demanda por este tipo de soluciones habitacionales, para luego ser postuladas al Serviu con proyectos concretos. En el corto plazo, estamos ingresando al banco de proyectos uno en dos etapas en el sector de Avenida Prat con Pedro Aguirre Cerda. A eso se suma algunos proyectos que el Serviu ya tenía en carpeta, como los del sector sur de Punta Arenas, Lomas de Baquedano III en Porvenir y Kajekos II en Puerto Natales. Por otra parte, la Municipalidad de Punta Arenas también ha estado trabajando con un grupo que lo hemos tomado, de alrededor de 480 familias divididas en varios grupos. En este sentido, si todos estos proyectos se concretan en el corto plazo, la región va a estar construyendo más de 1.200 viviendas sociales. Esto, además de lo que otras constructoras están postulando en DS 19, que es otra modalidad de programa privado con subsidio”.
– El gobierno anunció a mediados de año una importante inversión en obras públicas de infraestructura y conectividad para 2020 en Magallanes, ¿cómo ve ese plan?
“Como primer antecedente, hay que tener en consideración que en Magallanes la inversión pública es sumamente importante y relevante para la actividad económica. Dicho lo anterior, es que valoramos mucho este tipo de anuncios, ya que sirve para planificarse en el mediano y largo plazo, lo cual va en línea con lo que siempre hemos dicho; tenemos que apuntar y acostumbrarnos a ver las inversiones en obras públicas con un horizonte mayor a los cuatro años de cada período de gobierno. Es decir, la inversión pública debe trascender de los gobiernos de turno”.
“Dicho lo anterior, de la cartera de 580 millones de dólares anunciada, si analizamos bien el listado de proyectos, se debe aclarar que al menos 280 millones de dólares ya estaban en construcción y por terminar al momento del anuncio. Por lo que en estos momentos estamos con un saldo de cerca de 300 millones de dólares, lo cual está en el promedio de ejecución anual de los últimos años. A eso se suma que de dicho listado de iniciativas son muy pocos los anuncios nuevos. Esto implica un desafío para las diferentes divisiones del MOP para gestionar nuevos proyectos a desarrollar en el futuro”.
– ¿Qué opina de la situación de violencia que vive el país?
“Los abusos que se han cometido son ciertos, por lado y lado, y personalmente me molesta la lógica del empate. En base a eso tengo una diferencia muy de fondo: La maldad, la colusión, el abuso, la violencia, son malas en sí misma y no dependen, ni están en interacción, o se ponderan, de acuerdo al contexto o las circunstancias. Tampoco es bueno generalizar, pero aporta al debate para analizar algo mucho más profundo, que es la forma en que tratamos a las personas o cómo nos tratamos, cómo es la (buena o mala) educación, cómo segregamos en barrios sin equipamientos, lejanos a los lugares de trabajo y un largo etcétera. La violencia es violencia, si es con un arma, perdigones, un peñasco o una molotov. Si es en contra de la policía, un supermercado, una farmacia o el boliche por donde pasa la marcha”.
“La lógica debería operar es: si el rico o el pobre abusan, yo no lo hago. Si el rico o el pobre roban, yo no lo hago ¿Por qué? porque está mal hacerlo, así de simple. Yo creo que ése es el dogma que debemos pregonar y vivir, para ser mejores”.
“No podemos pagar mal con mal, ni ocupar la lógica del “ojo por ojo, diente por diente”. La violencia que hemos visto por parte de nuestros compatriotas, yo creo que a todos nos ha entristecido, nos tiene preocupados y sabemos el daño y la tremenda hipoteca que esto generará. Debemos ver la forma de parar el caos y de generar los espacios para que todos nos sintamos orgullosos y satisfechos con la vida en nuestro país y se comience con un proceso pacífico y que dé soluciones a los problemas con los cuales – yo creo – todos empatizamos”.