“Para Magallanes es muy importante contar con rutas como la que nos llevará al Cabo Froward”

El abogado e historiador Mateo Martinic Beros es un amante de su
región y un tenaz defensor de su gente y territorio. En esta entrevista con
Pingüino Multimedia expone el alma magallánica, sus orígenes y desafíos, ad
portas de la celebración de los 500 años del descubrimiento del Estrecho de
Magallanes.  

-Usted ha impulsado numerosas iniciativas de revalorización del
patrimonio histórico y cultural de la Región de Magallanes. ¿Es esta una región
olvidada o abandonada por el resto del país?

“Usted está absolutamente en lo cierto, la ignorancia que Chile, que
el resto del país tiene sobre Magallanes es casi proverbial. Es poco lo que se
conoce. Imagínese, Chile es un país no sólo de mentalidad y tradición
centralista, sino que además el conocimiento de los chilenos respecto de su
país está exactamente en función de ese presupuesto y, consecuente con eso,
cuanto más lejos se está del centro, tanto menos se conoce sobre las regiones.
Porque ¿qué se sabe de Magallanes? Que está al final del continente, que es la
más grande de las regiones, probablemente con un clima muy riguroso, que hay
ovejas y petróleo, no mucho más. En definitiva, es mucho, y siempre ha sido una
característica, lo que se desconoce de Magallanes. De tal manera que todo lo
que los magallánicos podamos hacer para dar a conocer nuestra tierra, con todas
sus particularidades, sus tradiciones, su riqueza, su variedad, siempre será
bueno y tendrá un sentido absolutamente coherente y positivo respecto del mejor
conocimiento de nuestra región para el resto de los chilenos”.

– Hay proyectos emblemáticos
para Magallanes que aún no se realizan. ¿Qué opina de eso?

“Hay tantos proyectos que suelen mencionarse con el nombre de
“emblemáticos”, incluso algunos en que he participado directamente, como autor
de la iniciativa o como promotor de la misma, si fue otro el que la propuso
antes. Hay cosas que incluso datan del tiempo en que yo era intendente, por
ejemplo, las vías camineras. Ahora, uno de los proyectos realmente
emblemáticos, si tal calificativo merece, es el que se está desarrollando en
estos momentos por el Gobierno, que es el de la comunicación por la vía del
cable submarino. Eso me parece extraordinario, darle comunicación de calidad a
Magallanes, autonomía. Eso es bueno desde todo punto de vista, es uno de los
logros realmente importantísimos. Yo seré de los más felices el día en que
realmente veamos emerger del mar el primer cable con fibra óptica y se
establezca la conexión con el resto del país con la mejor calidad”.

– ¿Podría mencionar otro?

“La vinculación entre dos partes de la Patagonia, Magallanes en el sur
y Aysén en el centro, es un elemento que siempre hay que tener presente. Alguna
vez, hasta 1928 exactamente, Magallanes tuvo un territorio que llegaba hasta el
paralelo 47, hoy día eso es parte de la Región de Aysén, la provincia de
Capitán Prat. Ahí está Cochrane, Villa O’Higgins, Tortel. La comunicación que
estamos restableciendo ahora entre Aysén y Magallanes, vinculando estas dos
porciones de la Patagonia chilena, estas dos “ramas” de la gran familia
austral, me parece extraordinaria. Acaba de reinstalarse el servicio entre
Punta Arenas y Balmaceda, me parece muy bueno. Espero con ansias, de verdad, la
comunicación marítima entre Tortel y Yungay, por una parte, y Puerto Natales
por la otra. Es un proyecto del que la gente no ha tomado todavía conciencia
acerca de su importancia. Unir a Magallanes con el resto de Chile por
territorio chileno, a través de los canales y rutas hasta Puerto Natales y
luego a partir de Tortel por la Carretera Austral hacia el norte, es uno de los
grandes proyectos que tenemos entre manos”.

– En esa misma línea, ¿qué
importancia le atribuye a la ruta de penetración desde San Juan hacia Cabo
Froward?

“Mucha, mucha por cierto. Hace ya muchos años, siendo yo intendente,
tenía delante mío, en mi despacho de la intendencia, un gran mapa del
territorio regional, donde inclusive había trazado con mi propia mano aquellas
vías que había que realizar con visión de futuro para extender el conocimiento
del territorio, para aprovechar sus recursos naturales, especialmente desde el punto
de vista turístico. Entre otras estaba el camino que hoy en día también es una
realidad y que se está realizando, valga la redundancia, desde Puerto Natales
hacia el sur, por el seno Otway, para llegar hasta Río Verde. Es importantísimo
crear una vía alternativa de acceso a Última Esperanza, y de Última Esperanza
con el resto de Magallanes. Y, por ejemplo, la ruta hasta el Cabo Froward, que
es el extremo del continente americano.

– ¿Cuál es el significado
histórico que tiene el Cabo Froward?

“La península de Brunswick es el centro del territorio magallánico. Su
costa oriental, especialmente lo que va desde Cabo Negro hasta San Juan, ese
tramo de casi 100 kilómetros, es el sector del territorio que tiene más carga
histórica, desde miles de años atrás hasta el presente. Por ahí pasó todo.
Además de su importancia económica y cultural. En ese tramo de costa estuvo la
presencia pobladora original, los primeros canoeros. Luego los indígenas
terrestres, los aónikenk, que llegan por el norte. El paso de Fernando de
Magallanes, el descubridor de Chile por el sur en 1520. El fallido intento de
colonización de Pedro Sarmiento de Gamboa en 1584. Finalmente, la posesión
nacional de la Patagonia en la Punta Santa Ana en 1843 y la fundación de Punta
Arenas en 1848. Hay una carga histórica importantísima. Prolongar esta ruta por
donde hay tanto que ver, tanto que aprovechar desde el punto de vista de la
cultura y del turismo. Ahora, si uno quiere encontrarle un sentido económico,
aconsejo ir adelantando hacia el sur en la medida de lo posible. En un momento
la ruta terminó en Fuerte Bulnes, luego se prolongó hacia San Juan, habrá que
seguir hasta el Cabo San Isidro. Ahora están en el Río San Pedro, a un día de
llegar hasta el Cabo San Isidro a lo menos, que es el punto donde comienza la
tercera angostura del Estrecho. Es interesantísimo desde todo punto de vista.
Al lado está el asentamiento de Bahía del Águila, donde estuvo la base
ballenera, a comienzos del siglo XX, de la Sociedad Ballenera de Magallanes. A
lo menos hasta allí se justifica el camino, para uso también de transporte. Más
adelante, según las circunstancias y necesidades, se podrá seguir con una senda
hasta Bahía del Águila hasta llegar a Cabo Froward”.

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