El Renault Clío, muy bien navegado por Patricio Mansilla y su hija Bárbara fueron los ganadores absolutos de la prueba.
Dentro de la categoría E, derrotaron a otro piloto de Puerto Natales, Claudio Durán, que poco pudo hacer con el Clío volador, que estuvo a la altura de las circunstancias y ¿por qué no?, con ganas de revancha, teniendo en cuenta que en la versión anterior de la carrera terminaron segundos en la general.
En esta oportunidad y luego de algunos problemas de Rodolfo Araya, quien había terminado como ganador de la etapa 1, Patricio tomó la delantera largó adelante el viernes y sábado, haciendo méritos para subir a la rampa como el ganador general de la competencia.
En todo momento se vio un auto muy rápido y potente, sumando a esto que el binomio se mantuvo concentrado y con el objetivo claro de ganar la carrera, que se vio hecho realidad al momento de recibir el premio y disfrutar junto a su gente y todo el público presente de una rampa de largada que lo coronó como justo ganador.
Otra dupla natalina
El binomio natalino Chacón-Droguett fue muy eficiente y parejo a la hora de pensar el rally y esto tuvo sus frutos, ya que de todos los inscritos de esta categoría, fueron los únicos que pudieron cumplir las 9 pruebas especiales que exigió la carrera.
A los ojos de todo el público presente, el VW Senda se mostró parejo en su andar, quizás no era el auto más rápido, pero su fisonomía robusta hacía pensar que no se iba a detener nunca y esto se confirmo cuando subieron al pódium y se coronaron ganadores de su categoría en la novena edición del Rally de la Cuenca.
El sábado por la tarde en el centro de Río Turbio se mezcló la alegría con la tristeza, ya que llegó al final una nueva edición del Rally de la Cuenca y el público estuvo acompañando en la rampa donde se conocieron los ganadores, como así también el ganador de la general.
El binominio natalino fue seguido de Pablo Deane y Sergio Toba, 3º José Mac Lean y Cristian Oliva, 4º Claudio Durán y en el 5º lugar quedó Rodolfo y Alejandro Araya.