La noche del miércoles, tras una maratónica jornada de protestas en Puerto Natales, una reunión con una pequeña representación de los pescadores puso fin a la toma de ruta que durante el día mantuvo el acceso cortado en la entrada de la capital de la Provincia de Última Esperanza.
El encuentro habría contado con la voluntad de algunos de los pescadores presentes en la protesta y la delegada presidencial de la provincia, Romina Álvarez, donde los primeros presentaron un pliego petitorio y la autoridad provincial comprometió gestionar una nueva reunión con el resto de las autoridades para evaluar la situación y dar respuesta a estos requerimientos.
En el pliego petitorio, los pescadores insisten en la solicitud de que desde el Estado se “bonifique la suma de $400 (cuatrocientos pesos) por cada kilo del producto extraído y vendido a fin de lograr un piso de valor de $1.000 (mil pesos) por kilo”.
La solicitud también contempla que dicho aporte no sea directamente entregado a las empresas compradoras sino que un ente público sea quien cumpla las funciones de “pagador” a los pescadores y Sernapesca sea la institución que obre como “ministro de fe” respecto de las cantidades de producto extraído y vendido por los pescadores, así como las estadísticas pesqueras de la luga en el período comprendido entre septiembre de 2022 y mayo del presente año.
Así las cosas, durante la jornada de ayer, en Puerto Natales reinó una tensa calma ya que los pescadores centran sus expectativas en los resultados que pueda deparar la reunión convocada para hoy día.
Otro fue el panorama presentado en Punta Arenas, pues durante la mañana de ayer, en el marco de los actos conmemorativos de los 180 años de la Toma de Posesión del Estrecho de Magallanes (ver página 6), un nutrido grupo de los miembros del Sindicato de Pescadores Artesanales “Sur Austral” hicieron acto de presencia frente al monumento a la Goleta Ancud, en la intersección de las Avenidas Costanera con Colón.
Aprovechando la nutrida concurrencia de autoridades en el evento, los pescadores se mantuvieron presentes con una actitud de respeto para con el acto, misma que se mantuvo mientras se prolongó la celebración, a la cual incluso fueron invitados a acercarse por parte de miembros de la Armada.
Sin embargo, apenas finalizó la actividad, iniciaron su manifestación pacífica haciendo ruido con la intención de ejercer presión en las autoridades presentes, especialmente hacia el delegado presidencial José Ruiz, ante quien intensificaron su protesta al momento de retirarse del lugar.
Luego de concluida la ceremonia y al retirarse las autoridades, el grupo de pescadores finalmente se retiró marchando por la Avenida Cristóbal Colón hacia el poniente, para luego continuar su camino por calle Bories hasta llegar a la Plaza de Armas.
Las expectativas respecto del avance de este conflicto se centran en la reunión convocada para esta jornada.