Pasado el mediodía, cerca de un centenar de manifestantes llegaron hasta la Gobernación de Magallanes, para tomársela y hacer pública su molestia por la falta de respuesta de las autoridades frente al petitorio de los pescadores artesanales, quienes se encuentran desde hace unos meses en una verdadera crisis laboral.
Sabiendo que el Presidente Gabriel Boric se encuentra en Punta Arenas, los manifestantes se encuentran protestando y exigiendo una pronta ayuda de un bono de un millón de pesos para sobrellevar lo que queda del año. Esto, teniendo en cuenta diversos factores como el aumento de la cuota de pesca y la marea roja, que ha hecho imposible trabajar en el mar.
En este sentido, afirman que el Gobierno ha hecho caso omiso a sus peticiones y esperan que su llamado sea escuchado por la autoridad máxima del país.