Un sumario y más de 340 fiscalizaciones se realizó la Seremi de Salud de Magallanes

Al
finalizar la celebración de Fiestas Patrias, la Secretaría Regional Ministerial
de Salud de Magallanes realizó un balance del intensivo programa de
fiscalizaciones que efectuó durante dichas festividades, que involucró
inspecciones a puestos de preparación y venta de alimentos, fondas, fiestas y kermés.

La seremi de Salud,
Mariela Rojas, explicó se realizaron 346 inspecciones en la región durante la
semana pasada, en las que se verificó el cumplimiento de la normativa sanitaria
y las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), con el objetivo de resguardar la
salud de la comunidad y evitar intoxicaciones alimentarias. “En general las
diversas personas que se instalaron con puestos de alimentos comprendieron la
importancia de cumplir la normativa sanitaria y hubo sólo un sumario.
En general un buen balance.
Contentos que no hayamos tenido mayor cantidad de sumarios y prácticamente
todos los locales se fiscalizaron más de una vez. Esto significa que las
personas está adoptando las medidas que nosotros les entregamos para cuidar la
salud de la comunidad”, detalló.

La
autoridad de Salud reiteró el llamado a continuar con la tendencia de ir
mejorando año a año el cumplimiento de la normativa establecida. “Cuando se
solicitan las autorizaciones, se les entrega un documento con las condiciones
sanitarias que deben cumplir para poder funcionar, lo que los comerciantes en
general aplicaron y esperamos que lo sigan haciendo en celebraciones futuras”,
indicó la seremi.

Se
destacó también el importante rol que juega la población, informándose sobre las
condiciones que deben cumplir los puestos de venta y locales durante
actividades de este tipo, realizando las denuncias respectivas cuando observen
deficiencias.

Entre los aspectos
que se fiscalizan en este tipo de eventos y en los que hay que prestar especial
atención se encuentran: que
las
personas que manipulen los alimentos tengan buenos hábitos higiénicos, con
manos y uñas limpias, junto con verificar que la persona que preparara los
alimentos no sea la misma que recibe el dinero.

También
se constata que los puestos ambulantes cuenten con agua potable (en bidones o
contenedores), que tengan un espacio delimitado por una estructura sólida
(kiosco o toldo), y que los alimentos que requerían frío estén en vitrinas o
sistemas de refrigeración (neveras con hielo y/o gelpack).

De
igual forma, aquellos alimentos que no están autorizados para elaborarse en el
mismo puesto y que la gente compra y revende, como por ejemplo empanadas, mote
con huesillo u otros, deben contar con la guía o factura que acredite que ese
producto fue adquirido en un lugar establecido.

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