Luego de unos 70 días de incubación nace el polluelo que estará siendo alimentado y cuidado por sus padres por el plazo de cuatro meses. Durante este periodo cambiará sus plumas y posteriormente se lanzará al mar en busca de su alimento y nueva vida.
Ya
de adulto llegará a pesar hasta 4 kilos pero lo más sobresaliente serán
los 2 metros de envergadura de alas. Una vez que dejan el nido, y por
ende la colonia en donde nacieron, solamente van a volver al mismo lugar
en busca de pareja recién a los 7 años. Los machos llegan primero y se
ubican en un nido que por lo general deben reconstruir. Luego llegan las
hembras y los cortejos comienzan. Esta etapa en la vida de los adultos
es muy importante porque los albatros son monógamos.
Se
estima que la población mundial es de 1,2 millones de ejemplares que
vagan por los mares del mundo aunque el 75 por ciento se concentra en
las Islas Malvinas y en las Georgias del Sur. Dentro del archipiélago de
las Malvinas, más precisamente en la Isla Jason, está la mayor colonia
del mundo.
Por
lo general utilizan vientos fuertes para hacer sus incursiones al mar
en busca de comida y pueden volar hasta 110 kilómetros por hora. Una vez
que divisan las presas se lanzan al mar como flechas y pueden llegar a
bucear hasta 5 metros.
Si
bien la población de Albatros de Ceja Negra a nivel mundial no está en
peligro, muchas veces quedan atrapados en las redes de los barcos de
pesca; las flotas pesqueras se han extendido considerablemente hacia
aguas patagónicas durante las últimas décadas.
Esta subespecie de Albatros es muy llamativa e inconfundible por su ceja negra.
(Por Alex Macipe – colaboración especial)