Decenas
de personas llegaron al Auditorio Ernesto Livacic, desde niños hasta
adultos mayores, quienes presenciaron el concierto de manera gratuita,
invitación que fue extensiva a toda la comunidad magallánica.
Allí
el intérprete en piano y licenciado en Estética inició con “Cuadros de
una exposición” de Mussorgsky, obra escrita para piano. Se trata de un
ciclo de diez piezas inspiradas en pinturas, intercaladas por secciones
breves que evocan la experiencia de recorrer una galería, las cuales
duran alrededor de 35 minutos.
“Esta
obra está inspirada en distintas pinturas, por lo que hay partes muy
contrastantes; algunas son más trágicas y fuertes, otras son más
irónicas y chistosas. Uno respira un poco y tiene que cambiar
radicalmente de switch, así que desgasta bastante, pero es muy
entretenido en el escenario. Y el final también es muy bueno, es
grandioso”, indicó Javier Covacevich.
En
la segunda parte de su concierto, interpretó un set de tres piezas de
Claude Debussy llamado “Imágenes, libro 2” de Claude Debussy, que hace
alusión a diversos paisajes y elementos de la naturaleza a través de
piezas atmosféricas y suaves: “Campanas a través de las hojas”, “Peces
de oro”,“Y la luna desciende sobre el templo que fue”.
Finalmente,
su show concluyó con la “Fantasía cromática” y “Fuga” de Bach,
constando así de dos secciones. La primera es improvisatoria; mientras
que la segunda, en cambio, posee una sólida estructura, las cuales a lo
largo de toda la pieza predominan por su virtuosismo.
“Es
una obra mucho más antigua, del período barroco, improvisacional y
totalmente desafiante, pero estoy satisfecho con el resultado, porque es
bastante atrevido tocar eso; para la memoria es un poco difícil”,
concluyó Covacecich, quien se mostró satisfecho por el apoyo del público
asistente.